– ¿Gastón por Mahbub?
– Trapazos sucios
– Antro gay en zona dorada
LOS PRIISTAS SE ESTÁN DANDO TOPES EN LA PARED POR HABER IMPUESTO AL EMPRESARIO LUIS ANTONIO MAHBUB SARQUIS COMO CANDIDATO A SENADOR.
La campaña no prende, no lo conocen, no quiere gastar de su bolsa, su discurso carece de sustancia y no conecta con la gente; su equipo de colaboradores no tiene experiencia en estos menesteres, lo engañan con adulaciones y servilismo, y la mejor prueba del desastre es que está en el sótano de las encuestas.
Hay “focos rojos” en el círculo de Mahbub. De la arrogancia pasaron al desánimo y frustración al ver que sus contendientes de bajo perfil como Leonor Noyola, del PRD, y Primo Dothé, de Morena, estén muy por arriba de él en las preferencias electorales.
La conclusión es que Mahbub será muy bueno para hacer negocios ventajosos, sobre todo cuando se trata de recursos públicos, pero en el terreno político se resbala y no da una.
Sin duda el ex jefe policiaco Enrique Galindo Ceballos estaría haciendo un mejor papel, tiene colmillo, redes de simpatizantes en toda la entidad y conexiones políticas a nivel nacional, pero lo bajaron a la mala cuando ya estaba a unos cuantos pasos de inscribirse como candidato.
Otra opción para el senado que se valoró en su momento y se mantuvo en sigilo, fue el delegado de la SAGARPA, Gastón Santos Ward, rejoneador en retiro, profesionista preparado, sin cola que le pisen, conocedor del campo potosino, de sus potencialidades, muy conocido en la Huasteca y bien relacionado tanto en la capital potosina como en la CDMX.
El nieto de don Gonzalo N. Santos se registró en el PRI como aspirante para la diputación local del XII distrito con cabecera en Ciudad Valles, pero desde arriba le dijeron que siempre no, y en su lugar pusieron a ¡Delia Guerrero Coronado!, para cumplir con la cuota de género, ¿usted cree?
Santos Ward es una nueva generación del santismo que tenía décadas sin tener presencia política, su designación como delegado federal fue con el beneplácito del gobernador Juan Manuel Carreras, aunque ya no quiso arriesgar más su relación con el navismo porque éste grupo se habría sentido agraviado con la reivindicación plena del santismo. Las heridas del pasado siguen abiertas.
A estas alturas del partido se ve difícil que bajen a Mahbub para darle la candidatura a Santos Ward, lo que es cierto es que el priismo no estaría pasando tantas vergüenzas y al menos con él habrían asegurado la curul de primera minoría que ya se da por perdida.
Los Stevens: “Guachicoleros”
La imagen de la familia Stevens, que se consideraba modelo de trabajo, decencia y éxito, quedó muy maltrecha por el “Trapazo-Gate”.
Los dueños de la próspera empresa de autolavado “Trapazo” con tres sucursales en la ciudad, Leopoldo y Edgardo Stevens Pérez, son hijos de Leopoldo Stevens Amaro, titular de la Seduvop y sobrinos de Hugo Stevens Amaro, vocero del “Frente Ciudadano Anticorrupción”.
¿Acaso los Stevens pensaron que por pertenecer a la alta sociedad potosina tienen derecho a gozar de impunidad, fuero o patente de corso para robarse el agua de los potosinos?
El Interapas ha actuado con estricto apego a los procedimientos y al marco legal en la aplicación de sanciones al “Trapazo”, sin reparar en las influencias políticas que pudieran tener o presumir los Stevens. Por eso fue lamentable que el vocero de la supuesta lucha anticorrupción dijera que se trataba de una maquinación perversa, cuando la empresa está en su derecho de defenderse por la vía legal y demostrar que son contribuyentes cumplidos.
Sin embargo, hasta ahora los hijos de don Leopoldo no han dado la cara y prefirieron que saliera su tío en su lugar con embustes para tratar de confundir a la opinión pública. Su acción ilegal les ha ganado el mote de “Guachicoleros”.
“Baby-Lon”: antro de vicio
Bonito recibimiento le dieron a Roberto González Rubio como director de Gobernación con el escándalo por la apertura del antro gay “Baby-Lon” en la zona dorada de la ciudad. Su antecesora Margarita Hernández Fiscal se lavó las manos a pesar de las evidencias en su contra, se defendió con el peregrino argumento de que ella se fue tres días antes de que fuera autorizado.
Ya investida como candidata a la alcaldía de Soledad andaba presumiendo que uno de los mayores orgullos de su vida había sido poner orden en los giros negros y combatir la corrupción en la dependencia, ya vemos que fue todo lo contrario porque el “Baby-Lon” fue clausurado y van por más.




