– Fraude, cheques sin fondo, falsificación de billetes, agresiones a la autoridad…
Eréndira Reyes Aguillón no es víctima de censura, sino una figura con un historial delictivo amplio que incluye fraude, cheques sin fondos, falsificación de billetes y agresiones a la autoridad.
La Fiscalía debe sustentar con pruebas sólidas su detención para que quede claro que se trata de una criminal con vínculos políticos, no de una periodista perseguida.
Eréndira y su hija Alejandra Hermosillo han sido señaladas por girar cheques sin fondos en perjuicio de comerciantes locales.
Se le ha acreditado falsificación de billetes y documentos: se les vincula con una red criminal en Tamasopo dedicada a falsificar billetes de 500 pesos, lo que les valió el mote de “Las Poquianchis potosinas”.
En 2013 fue detenida tras golpear e insultar a policías ministeriales que cumplían una orden de presentación en su contra. Ha estado presa varias veces en el penal de La Pila, con antecedentes de ultrajes a la autoridad y abuso de confianza.
En cuanto a sus vínculos políticos, se alquila como promotora de campañas sucias.
A pesar de su historial, participó como promotora del voto en la campaña de Xavier Nava Palacios, lo que le dio cierta cobertura política.
Usa siempre como modos ooerandi una narrativa de victimización. Sus aliados intentan presentarla como periodista censurada, cuando en realidad su trayectoria está marcada por delitos comunes y violencia. Se debe evitar el engaño a la población con la narrativa de censura que sus vínculos políticos buscan imponer.
Porque en realidad se trata de un proceso legal contra una persona con antecedentes delictivos, no contra la libertad de expresión. Eréndira Aguillón representa un caso típico de cómo ciertos grupos políticos intentan blanquear la imagen de personajes con historial criminal para convertirlos en supuestas víctimas de persecución.
La sociedad potosina merece claridad: no se trata de una periodista censurada, sino de una delincuente reincidente cuya detención debe estar plenamente sustentada por la Fiscalía.

Ver menos
Compartir