A ocho meses de que se promoviera una solicitud de juicio político ante el Congreso del Estado, el caso denunciado por la ex trabajadora municipal Martha Erika Tapia Gone permanece estancado, sin resoluciones ni sanciones, lo que refuerza la percepción de impunidad alrededor de los funcionarios señalados.

La denunciante ha acusado directamente al regidor Jorge Alberto Zavala López y al funcionario Jesús Becerra Rodríguez de presuntos actos de corrupción, abuso de autoridad y hostigamiento laboral dentro del Ayuntamiento capitalino, sin que hasta ahora exista una respuesta contundente de las autoridades.

Entre las irregularidades expuestas destacan el presunto cobro de “moches” de hasta el 5 por ciento del salario, pagos realizados fuera de nómina y la posible presencia de “aviadores”, incluso vinculados a familiares de funcionarios. A pesar de la gravedad de estos señalamientos, Tapia Gone subraya que ninguno de los implicados ha sido separado de su cargo, evidenciando, según su versión, una preocupante falta de voluntad institucional para investigar y sancionar.

La extrabajadora también ha denunciado que su caso ha sido ignorado por instancias que deberían garantizar protección y acompañamiento, como la Instancia Municipal de las Mujeres, encabezada por Martha Orta, a la que acusa de omisión. En el mismo sentido, señaló al alcalde Enrique Galindo Ceballos por presuntamente obstaculizar el avance del proceso, mientras, afirma, persisten presiones internas para desactivar la denuncia.

Ocho meses después, el caso no solo sigue sin resolverse, sino que se ha convertido en un ejemplo de cómo las denuncias por corrupción y abuso pueden quedar congeladas, mientras los señalados permanecen en funciones. Entretanto, Tapia Gone insiste en que llevará su búsqueda de justicia hasta las últimas consecuencias.

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