Justo el día que la violencia se multiplicó por toda la ciudad dejando un saldo de 2 ejecutados, 2 lesionados y miles de potosinos consternados, el alcalde Xavier Nava se encerró en un exclusivo restaurante desde las 3 de la tarde para disfrutar de un corte fino y el mejor whisky.
Despreocupado de las recientes ejecuciones en la capital que gobierna, sin emitir una sola explicación a los potosinos que le dieron su voto, sin mencionar ninguna acción concreta para poner alto a los balazos, el alcalde panista optó por guarecerse en el restaurante Marengo, ubicado en avenida Chapultepec, acompañado del tesorero Rodrigo Portilla y otros 5 acompañantes.
No fue sino hasta las 10 de la noche que el alcalde se sintió satisfecho de las viandas y, ajeno a la oscuridad que se ha implantado en esta ciudad, se retiró del restaurante sintiéndose seguro en e esta capital de la muerte por ir acompañado de sus escoltas.
Hoy los potosinos volvieron a temer. A esconderse aún más en sus casas porque no hay control en las calles. No hay policía efectiva que ponga alto y devuelva el orden. Los potosinos tampoco escucharon a su alcalde asumir su responsabilidad como gobernante y emitir un posicionamiento. Xavier Nava sólo quiere su candidatura para 2021.




