Mientras que enfermeras son agredidas en las calles, y todo el personal médico carece de insumos médicos en hospitales estatales, el presidente de la comisión de Salud del Congreso vive a salvo en casita, desde donde recomienda a los potosinos cuidarse y hacer ejercicio.

El diputado panista Ricardo Villarreal Loo preside la comisión más importante en el congreso local en esta crisis de salud mundial de coronavirus, pero sus acciones no corresponden a las de un legislador enfocado en la prevención y recuperación de la salud de los potosinos.

No hay puntos de acuerdo ni iniciativas de ley que garanticen a los potosinos mayor apoyo desde el poder legislativo, vaya, no hay ni siquiera propuestas concretas en sus redes sociales para incentivar la donación de insumos a los hospitales,
A los potosinos nos cuesta 1 millón de pesos al mes cada uno de los 27 diputados en sus sueldos, viáticos, gasolina y asesores, pero el panista Villarreal Loo no se le ocurre proponer la reducción temporal de salarios de los diputados para aportarlos en la compra de material médico o respiradores.

Pareciera tan asustado, que ni su fugaz paso por el ambiente periodístico le motiva a recorrer los hospitales del Estado para cerciorarse de que los potosinos reciban atención adecuada, mientras que otros compañeros suyos como la diputada Beatriz Eugenia Benavente discute con sus seguidores posibles iniciativas en apoyo a los trabajadores de la salud.

En tiempos de crisis de cualquier índole, los funcionarios públicos son los primeros en salir al frente para organizar, apoyar y dirigir las tareas que den solución a los ciudadanos, pero el panista Ricardo Villarreal Loo se ha comportado como la avestruz, que esconde su cabeza en el piso y se limita a enviar a sus representados el siguiente mensaje por Facebook:

“Haz ejercicio, recuerda que la salud es básica para prevenir la propagación del Covid-19”. Este es un mensaje con un valor de 1 millón de pesos.

Compartir