Tercera llamada
Que Sebastián Pérez, Oscar Valle, Rodri Portilla, Carlos Hernández, Sergio Leyva o hasta el galán carga maletas y aguanta gritos de Pablo Zendejas no entiendan el trance por el que atraviesan en la administración municipal no es novedad. Sin embargo, que ni el propio alcalde Xavier Nava alcance a visualizar las razones por las que su administración se encamina al motín y naufragio, es una verdadera tristeza.
 
Si no gobierna a su gobierno, ¿qué le espera a la ciudad?
En los últimos cuatro días, la ausencia de todo cálculo político para ejecutar acciones de gobierno tangibles, y por tanto, la tardanza en dar certeza a políticas públicas que prometieron al eje empresarial y político que impulsó su proyecto, les estalló en la cara.
 
Ya no hay ni margen ni tiempo para justificar la falta de oficio de su gobierno y los eventos como la firma de la “Alianza por la ciudad” se caen a pedazos simplemente porque no tienen ningún sustento. Los anuncios, los discursos y los actos públicos rimbombantes, no son suficientes cuando carecen de líneas estratégicas claras, cronogramas, objetivos, soportes jurídicos y rutas de acción que en la práctica se lleven a cabo.
 
El ayuno de estrategia de gobierno ya causa estragos. ¿Qué son? Hasta ahora, a nueve meses de su llegada, no se sabe bien a bien si su gobierno será uno encaminado a lo social, o será un gobierno de obras, o se emplearán en un gobierno dedicado a los servicios, o si su administración cerrará filas con la rehabilitación de vialidades, o simplemente serán una administración generadora de denuncias en contra de la anterior administración.
 
¿Qué gobierno son entonces?
Políticamente ignoran si son una administración de anclaje rumbo a un proyecto estatal o si van a buscar la reelección, no preparan ni fomentan con método e intención la creación de nuevos cuadros rumbo al siguiente panorama electoral, vamos, ni siquiera saben en qué parte de la geografía electoral juegan. ¿Son panistas?
¿independientes? ¿comodines del PRI y sus alianzas? ¿Morenos? ¿progresistas? ¿conservadores? ¿liberales?
¿Qué proyecto son entonces?
Ni Oscar, ni Rodri, ni Carlos, ni Sergio ni el atolondrado carga maletas de Zendejas conocen las respuestas… y Xavier, lamentablemente, ni siquiera las preguntas.
No saben para qué ganaron, no lo tenían presupuestado, no han asimilado lo que significa gobernar una ciudad como la nuestra, y en su enojo, se lanzan miradas y reclamos unos contra otros.
 
Por eso el miércoles Sebastián Pérez, de mayor empaque y sensibilidad política que el resto, tronó contra Xavier Nava e incluso consideró seriamente su renuncia. Es lógico, la construcción humana, política y laboral de Sebastián, le obligan a alarmarse por el ambiente caótico en que se encuentra la administración puesta en manos de.. (disculpe, no encontré otra palabra más atinada) pendejos con iniciativa.
 
¿Nombres? Jaime Galván, Antonio Meza Rojo, Nadya Amezola, José Juan Pérez, Francisco Porras, el propio galán de nevería Zendejas Foyo, Claudio Ferrer, y algunos otros.
 
De sus asesores externos de comunicación mejor me ahorro los nombres. No se saben otra que abrir páginas de Facebook para exhibir su incompetencia e insuficiencia intelectual distribuyendo insultos y groserías con desparpajo. Pero no se podía esperar más, son como animalitos entrenados que ladran para que les den croquetas.
 
De directores de área sin experiencia mejor ni los nombro porque… no me vaya a faltar alguno y se sienta.¿Sabe usted de alguno que tenga trayectoria en la administración pública? Si lo encuentra por favor avíseme…
 
Otros datos: ¿Por qué renunció Oscar Valle a la oficialía mayor? De ser un cambio estratégico, un “enroque” como dicen los ajedrecistas ¿por qué no se hizo de inmediato? ¿Qué se tuvo que pensar Xavier Nava para darle otro nombramiento a su amigo Oscar en Desarrollo Social?
¿Algo no le pareció a Oscar Valle?
Oscar es un hombre pragmático, resuelto, piensa que todas las veces tiene la razón y está muy pagado de sí mismo, es así que su nuevo nombramiento, haya sido con intención o sin ella, le cayó de peso a toda la administración, pues lo colocó en una posición políticamente estratégica por encima de los proyectos o anhelos del resto de sus compañeros de gabinete, y lo digo en plural lo de proyectossss y anhelossss, porque todos tienen uno distinto… ese es justo el problema.
Cada uno trae su brújula y su norte, por eso se reclaman los rumbos. En las campañas, cuando se forman los equipos, el objetivo es solo uno. En los gobiernos, los objetivos son diversos y subjetivos, por eso se deshacen los equipos.
 
Mientras tanto, el capitán del barco se esconde en cubierta. Xavier no da órdenes, no pone mano en el timón, no se sube a la torre vigía, no sabe si hay tierra a la vista, no da la cara a sus hombres, no motiva a la tripulación que está a punto de amotinarse contra sí misma.
 
No es capaz siquiera de explicar por qué quiere despedir a su amigo Carlos Hernández que le ayudó a ganar por el PAN, para contratar al periodista Tiburcio que se dedicó a perder todo para Luis Mahbub por el PRI.
 
Tiburcio Cadena ya llamó a los directores de medios para ponerse a la “orden” ¿Quién le dio semejante autorización? ¿Por qué Nava no es capaz como alcalde de tomar una determinación de su gabinete y hacerlo oficial? ¿Está Tiburcio usurpando funciones? ¿Cuál es su nueva postura ante los medios? ¿Cual es la estrategia de comunicación? Tampoco saben.
 
Si Xavier Nava es capaz de cometer un acto de traición en contra de su amigo Carlos, al que fue a pedirle apoyo cuando nadie daba un peso por su proyecto, y es capaz de aplicarle un maltrato público inmerecido a uno de sus más cercanos y capaces colaboradores, cuando se encuentra en una situación de vulnerabilidad familiar ¿qué podrán esperar aquellos a quienes no estima?
Ahí se muestra la clase, los valores, el garbo, la calidad humana.
 
Es por eso que están en crisis. Su proyecto ya no tiene corazón y tiene piernas de papel.
 
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