+ LLAMAN “ARMONIZACIÓN” AL ROBO DE IDEAS, Y HASTA PIDEN QUE SE DISCULPEN CON ELLAS

Ganan más de 115 mil pesos al mes, un sueldo que no lo tiene ni AMLO (108 mil), pero no son capaces ni de trabajar en iniciativas de ley originales, hurtándolas de otros lados para presentarlas como suyas.

Navegan de barquito, usufructuando un puesto que, ilustres desconocidas, en realidad no ganaron ellas, sino los partidos, y, en especial, los líderes de esos movimientos.

Tienen nulo desempeño, quieren pasar desapercibidas mientras se enriquecen y traman relaciones, y evaluadas por el Congreso Calificado no logran ni un cinco de calificación en estos casi nueve meses de trabajo legislativo.

Ejemplo de ello es María Isabel González Tovar, la representante del PRD, quien en el segundo trimestre (de enero a marzo) tuvo un 2 de calificación, y sin ninguna iniciativa de ley presentada.

Lo poco que se sabe de ella es cuando toma ideas de otro lado y las da a conocer como si fueran de ellas. Eso hizo, entre otros casos, con la propuesta de eliminar las cuotas escolares en las escuelas, en donde por lo menos debió usar su propio estilo para despistar, y no el clásico copy-page.

Pero, en esta LXII Legislatura, el primero en ser señalado por robarse ideas para propuestas de ley fue el presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de MORENA en el Congreso, Edson Quintanar Sánchez, quien al menos en dos ocasiones ha sido denunciado en medios por plagio de iniciativas.

Sucedió en el tema de la violencia obstétrica, donde se le señaló que solo había copiado textos de los códigos penales de Chiapas y Veracruz, y poco antes le ocurrió también con reformas que propuso para la Ley Electoral, escamoteadas a su vez de un texto del INE.

En el primer caso se defendió con cinismo, diciendo que no es plagio, sino “armonización”, pero lo cierto es que al no citar fuentes ni decir que está tomando párrafos completos de ideas de otros, el asunto se convierte en un vulgar robo intelectual.

Y ahora, siguiendo los pasos de su coordinador de bancada, ocurre algo parecido con la diputada “Chelito”, como se le conoce en Matehuala.

Consuelo Carmona Salazar presentó una iniciativa de ley similar a la que ingresó un mes antes el abogado José Mario de la Garza Marroquín, y cuando este abogado lo evidenció en su cuenta de Twitter ella negó que hubiera cometido un plagio, y pidió que se disculpara.

Sin embargo, parece que la legisladora Carmona ni siquiera leyó el comentario de Twitter donde el presidente del Consejo General de la Abogacía Mexicana la aludió.

En ese tuit, publicado este domingo 23 de junio, más que acusarla en forma directa de un robo de propiedad intelectual, Garza observó, de manera textual:

“Los medios informan que la diputada Consuelo Carmona promovió en @CongresoEdoSLP una iniciativa para tipificar ataques con ácido contra las mujeres”.

Y a renglón seguido, el ex presidente de la Barra Mexicana de Abogados, recordó: “Un servidor, presenté iniciativa con idéntico propósito desde el 6 de mayo, ¿no sería de mayor impacto social que la dictaminaran?”.

Es decir, más que señalarla de plagiaria, el representante de abogados critica que una legisladora promueva una iniciativa de ley parecida a la que él ya presentó un mes y medio atrás, pero sobre todo que lo haga cuando no han dictaminado la suya.

Carmona Salazar estaba obligada, primero, a responder por qué desechan o hacen caso omiso de algunas iniciativas para luego, con algunos cambios, difundirlas como propias.

Pero la representante de MORENA en lugar de dar explicaciones y reconocer el trabajo ya presentado por Garza Marroquin prefirió hacerse la digna y responder que no se trata de la misma iniciativa.

Y pues, no, ya nada más faltaba que la presentara igual, letra por letra.

Lo peor del caso es que, según se estila en el Congreso, la mujer se molestó por una propuesta de ley que seguramente ni hizo ella, sino los costosos asesores que tienen para que les hagan su trabajo.

Igual ocurre con Quintanar Sánchez, quien ya él mismo ha confesado en algunas entrevistas que son trabajos que le preparan sus asesores.

Quintanar y Carmona no están solos, otras diputadas de MORENA que fueron acusadas de no tener ética por “plagiar” y “reciclar” propuestas son Marite Hernández Correa y Alejandra Valdez Martínez.

En el caso de ellas dos, los denunciantes fueron, en abril pasado, los representantes de las organizaciones agrupadas en el Frente Nacional por la Familia.

Ese Frente las señaló por lo que consideraron: “La carencia de ética que significa el plagiar y reciclar iniciativas que ya fueron rechazadas en la anterior legislatura y a las que no les movieron ni una coma para volver a promoverlas”.

 

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