Este jueves fue posible comprobar algunas fallas de la Ciclovía de Himno Nacional que comenzará con su prueba piloto el 22 de junio, siendo la más grave, que los ciclistas no pueden circular por su área delimitada.
Si bien, como ya se dijo, la prueba piloto comienza el próximo sábado, las áreas delimitadas y en las cuales ya podrían circular los ciclistas, son utilizadas por tianguistas y conductores que siguen estacionándose al borde de las banquetas.
En un recorrido realizado esta mañana sobre Himno Nacional, fue posible comprobar que los ciclistas tienen que esquivar los puestos del mercado de San Juan, camiones urbanos y vehículos estacionados.
Algunos de ellos prefiere llevar su bicicleta caminando ante la inoperancia de la ciclovía, proyecto que antes de su arranque no fue consultado con vecinos ni comerciantes de la zona.
El ayuntamiento, según información proporcionada por el alcalde Xavier Nava, gastó más de cinco millones de pesos en el proyecto, sin embargo, apenas a unas horas de instalada la señalética correspondiente, comenzó a desprenderse, como se muestra en vídeos que circulan en redes.
Hace dos días, el alcalde Nava acudió junto con algunos de sus funcionarios a supervisar las obras y en un video publicado por la propia autoridad municipal, se escuchan cuestionamientos sobre por qué no fueron utilizados taquetes metálicos: “estos fueron los que se compraron”, dijo un trabajador refiriéndose a materiales plásticos que no han resistido la señalética.
Cerca de la calle de Xicoténcatl, donde vecinos se quejaron hace unos días porque las obras, de las que no fueron consultados, provocaron inundaciones, unos 10 ciclistas pasaron en un lapso no mayor a cinco minutos, y ninguno pudo utilizar la ciclovía, además de que en la zona no se observó presencia de personal de tránsito para distribuir la circulación.
Luego de las críticas y a unas horas de que inicie formalmente la ciclovía, personal del municipio trata de convencer en juntas vecinales sobre las bondades del proyecto, sin embargo los vecinos se han quejado de que una persona de nombre Nicolás Zambrano “no tiene modales ni tacto para hablar, y es altanero y muy grosero”, por lo cual consideraron que la autoridad municipal no tiene capacidad de diálogo para presentarles el proyecto.




