Al darse a conocer que el Interapas detectó tres tomas clandestinas de agua potable de la mpresa “Trapazo” en tres de sus sucursales, se dio a conocer que los principales dueños y responsables de este delito son Leopoldo y Edgardo Stevens Pérez, hijos del titular de la Seduvop, Leopoldo Stevens Amaro y sobrinos del vocero del “Frente Ciudadano Anticorrupción”, Hugo Luis Stevens Amaro.

De acuerdo a las investigaciones realizadas por inspectores del Interapas, la comisión de este delito fue detectado por el bajo consumo de agua que reportaban los medidores, similar al de una residencia, entre 35 y 40 metros cúbicos mensuales.

Por lo que se procedió a realizar excavaciones y se detectaron las tomas clandestinas de agua potable que además se usó para el lavado de autos, ante esta situación el personal y diectivos de las empresas se mostraron renuentes y hostiles, alegaban que “Trapazo” era una empresa seria y con influencias en las altas esferas del gobierno estatal y “que mejor ni le movieran”.

Mientras diversas colonias de la zona metropolitana no tienen agua aunque la paguen, la familia Stevens amparada en las influencias políticas y protección que le brindaron las anteriores autoridades municipales, se enriquecen en sus negocios como el “Trapazo” con tomas clandestinas.

Se presume que las conexiones ilegales habrían sido hechas al menos desde el gobierno de Mario García Valdez en complicidad con las autoridades y personal del Interapas de esa gestión o incluso anteriores, ya que era muy evidente la disminución del consumo de agua sin que se procedería a realizar las inspecciones pertinentes.

En el caso de una de las sucursales de “Trapazo”, la ubicada en Parque Chapultepec, de acuerdo a una acta constitutiva, el terreno habría sido adquirido por los hermanos Stevens Pérez en sociedad con los hermanos Rafael y Francisco Alejandro Hernández Mitre, a través de la “Promotora y Desarrolladora Inmobiliaria Casa Nueva”.

En el caso de Leopoldo Stevens Pérez, en el gremio de la construcción  es sabido que es usado por su padre Leopoldo Stevens Amaro para ejecutar obra pública desde la pasada administración para no aparecer y generar controversias legales y mediáticas, y más ahora que ocupa la titularidad de la Seduvop.

Stevens Pérez fue el constructor del puente “El Cascabel” ubicado en Ciudad Valles y que se desplomó hace dos años por la mala calidad del material y la deficiente planeación del proyecto, cuyo costo original fue de 35 millones de pesos, pero a la fecha se estima que el costo total ascendería a 100 millones de pesos, al incluirse el monto de la reparación que sufragará el gobierno estatal y no la empresa responsable.

El proyecto de reparación estará a cargo precisamente de la Seduvop, es decir, Leopoldo Stevens Amaro se encargara de subsanar, con recursos públicos, las fallas garrafales que cometió su hijo en la construcción del puente como constructor privado.

A pesar del largo historial de corrupción de Leopoldo Stevens Amaro, compadre de Marcelo de los Santos y constructor favorito del sexenio de la alternancia panista, el gobernador Juan Manuel Carreras López lo designó titular de la Seduvop a manera de pago por los millones de pesos aportados por Stevens Amaro a su campaña electoral a nombre de un grupo de constructores que ahora están recibiendo obra pública al por mayor, entre ellos el actual candidato al Senado por el PRI, Luis Antonio Mahbub Sarquís.

Entre otros de los casos de corrupción en los que ha estado involucrado Leopoldo Stevens Amaro, es en el escándalo del tiradero de desechos tóxicos de Metalclad, en Guadalcázar, como titular de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), en el gobierno de Teófilo Torres Corzo, expidió la licencia de uso de suelo, e incluso siendo aun funcionario negoció con la empresa Coterin/Metalclad la construcción del confinamiento pero al verse descubierto dio marcha atrás.

A la postre, por un litigio internacional el gobierno mexicano le tuvo que pagar una indemnización de 14 millones de dólares a Coterin/Metalclad por las torpezas y negocios privados de Leopoldo Stevens Amaro, y ahora sus hijos hasta ladrones de agua resultaron.

A la postre, por un litigio internacional el gobierno mexicano le tuvo que pagar una indemnización de 14 millones de dólares a Coterin/Metalclad por las torpezas y negocios privados de Leopoldo Stevens Amaro, y ahora sus hijos hasta ladrones de agua resultaron.

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