Escándalo de corrupción al interior del Congreso del Estado, en el que diputados utilizarían facturas apócrifas para comprobar gastos de supuestos apoyos para sus distritos, un nuevo capítulo de corrupción queda al descubierto involucrando a la, hasta hace unos días, Oficial Mayor del Congreso, Bety Benavente.

Gracias a las leyes de transparencia se han hecho públicos documentos que evidencian que Bety Benavente comprobó gastos por 345 mil pesos utilizando facturas emitidas por Francisco Javier Acosta Ceja, esto en 2010, cuando formó parte de la IXL Legislatura.

Sería poco probable que fuera coincidencia que en 2010 Bety utilizara a ese proveedor de facturas apócrifas y que en 2018, cuando cobraba como Oficial Mayor del Congreso, reaparecieran las facturas apócrifas y que ella, el coordinador de Finanzas, Héctor Meraz González y el tesorero del Congreso, fueran incapaces de detectar la irregularidad de los comprobantes fiscales.

Los integrantes de la LXI Legislaturas del Congreso del Estado han sido los que más escándalos de corrupción han tenido y lamentablemente no sólo los diputados están involucrados, sino también los empleados de la Oficialía Mayor, que son los responsables de verificar y realizar los trámites fiscales de la manera legalmente correcta.

Bety Benavente, protegida de Pablo Valladares, siente ya la cómoda silla de la curul plurinominal de la LXII Legislatura, sin embargo sus escándalos y omisiones provocarán que la lupa y escrutinio ciudadano vigile cada uno de sus pasos, si es que alcanza lugar como diputada.

 

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