Sin haber hecho nada a favor de los potosinos durante seis años más que acrecentar sus intereses empresariales, el senador priista Teófilo Torres Corzo se compró un doctorado “patito” en ciencias políticas por una institución inexistente y convenció a varios embajadores asiáticos para que le pusieran la toga y el birrete.

Torres Corzo está dentro el ranking de los senadores menos productivos, además de que no hizo una sola gestión de recursos ni de obras a favor de San Luis Potosí, más que eventos de relumbrón con diplomáticos que se hospedaban en el hotel San Agustín que es de su propiedad.

Pasará a la historia como el senador de primera minoría —porque ni siquiera ganó la elección— por ocioso, caro y por haber sido exhibido por tratar de corromper a un fotógrafo de Reforma que lo captó fumando en un espacio público y por haber presentado una ridícula iniciativa para promover el uso del cigarro electrónico.

El año pasado fue una de las figuras centrales de un reportaje de El Universal sobre el tráfico de influencias en los que incurren políticos para obtener del sector público contratos ventajosos y sin licitación.

Como senador, Torres Corzo tiene un sueldo base anual de 2 millones 057 mil 328 pesos, el de por sí millonario empresario potosinos se echa la bolsa además el “Seguro de Vida Institucional” por 78 mil 178, un seguro de “Gastos Médicos Mayores” por 52 mil 924 pesos, un “Seguro de Separación Individualizado” y la “Compensación” garantizada, dos de las prestaciones más altas, por 311 mil 716 pesos y 2 millones 057 mil 328 pesos, respectivamente.

Por su falta de trabajo y alejamiento de las necesidades de los potosinos, se debe en gran medida que el candidato del PRI al senado, Luis Antonio Mahbub Sarquís aparezca en el tercer lugar de las encuestas, sin ninguna posibilidad de ganar siquiera la curul de primera minoría que aun detenta Torres Corzo.

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