+ ESTARÍA IMPEDIDO PARA LITIGAR A FAVOR DEL INTERAPAS
+ NAVA DERROCHA EN LITIGIOS, “Y SOLO HACE EL RIDÍCULO”
Gustavo Barrera López, quien fuera conocido en el pasado como abogado exitoso y por haber pertenecido a gobiernos del PRI, tiene muy preocupados a sus familiares y amigos.
El problema: su acendrado alcoholismo, que lo ha llevado en las últimas fechas a padecer periodos de dos a tres meses perdido en la adicción.
Tal enfermedad, que debía ser un asunto privado o de familia, dejó de serlo desde el momento que el alcalde Xavier Nava Palacios decidió la contratación de dicho personaje para que entable demandas a favor del INTERAPAS.
Esas demandas, que tienen pocas posibilidades de proceder y que más bien persiguen fines de propaganda y de ataques a la anterior administración, podrían resultar improcedentes si se declara al citado profesionista no apto para ejercer.
De ese impedimento debe estar consciente Barrera López, ya que en el pasado él mismo estuvo a punto de presentar al Congreso una iniciativa de ley en la que se preveía que los jueces fueran sometidos a exámenes psicológicos para determinar si su salud mental los hacía aptos para el cargo.
En el caso de la abogacía y el alcoholismo, es algo parecido, pues tal problema de conducta puede considerarse como una enfermedad mental.
El alcoholismo, tipificado por la psiquiatría como un “trastorno debido a la dependencia de sustancias”, impide por obvias razones un adecuado desempeño de cualquier profesión.
Y esa circunstancia podría ser motivo para que la defensa argumente que Gustavo Barrera está incapacitado para litigar, sobre todo cuando a últimas fechas esa penosa situación adictiva parece haberse vuelto más crítica, saliéndose de control.
Ya durante el pasado proceso electoral hubo evidencias claras de la incompetencia en la que ha caído el antes prestigiado abogado, pues perdió uno tras otro todos los juicios que promovió en los tribunales electorales.
Se trató de penosas derrotas que Barrera tuvo en su fallida defensa de candidatos de MORENA y del PAN, y frente a abogados mucho más jóvenes e inexpertos, quienes terminaron burlándose de quien fuera ex secretario de gobierno de Gonzalo Martínez Corbalá y de Teófilo Torres Corzo.
Una de sus derrotas más sonados fue contra el gallardismo en Soledad de Graciano Sánchez, haciendo perder al candidato de MORENA a la alcaldía.
En tal ocasión, se le señaló por “litigar” y “coaccionar” en medios de comunicación, y abogados de tal partido de López Obrador llegaron a pedir que Barrera fuera despedido.
Noé Yair López García, entonces litigante, y ahora director jurídico del Congreso, escribió en esa circunstancia: “El despacho de Gustavo Barrera litigó mediáticamente su impugnación electoral (…) La sugerencia a MORENA/Soledad es que cambie ese consorcio jurídico y su táctica equívoca de litigar y coaccionar en las redes sociales”.
En realidad, quien “litigaba” y “coaccionaba” en redes sociales era el mismo titular del despacho, un ebrio Gustavo Barrera que no tenía empacho en usar su cuenta persona de Twitter para desahogar sus fracasos.
Las cosas empezaron a perder proporción cuando Barrera llegó al extremo de intentar crear presión contra los magistrados que no le daban la razón, usando para ello diversas cuentas de Facebook y su propia cuenta de Twitter.
Ya luego de sus derrotas, aún insistió en atacar a los funcionarios del Tribunal Estatal Electoral que no le habían dado la razón, en ese contexto, escribió: “Vimos magistrados de kínder @TEE_SLP en el asunto de soledad #quepena”.
Abogados de la contraparte solo le respondieron, ya en plan de pitorreo: “Los juicios electorales se ganan en las urnas o en los tribunales, nunca en los Twuitts #JuntosHagamos Historia”.
En su círculo cercano, se comenta que la familia de Barrera López “ya se ha cansado de ayudarlo”, sobre todo sus parientes más cercanos: su hijo Gustavo, Jorge, su hija Claudia Barrera, e incluso el esposo de esta, Mauricio Ramírez Konishi, actual diputado por el PRI.
Dicho legislador podría también ser demandado si se ve que hace uso indebido de su puesto para favorecer los intereses de su suegro, mediante el uso de tráfico de influencias.
Este conflicto pasó así al ámbito político, luego de que, en su campaña contra el gallardismo, Xavier Nava instruyó para que se demande a quienes fueron los responsables del INTERAPAS en el pasado.
Xavier Nava es criticado porque gasta “una fortuna” del erario, así como mucho de su tiempo y el de sus funcionarios, en ataques jurídicos y mediáticos contra la anterior administración que presidió Ricardo Gallardo Juárez, sin que hasta la fecha se vean resultados de algún tipo.
Sus críticos comentan que han transcurrido siete meses desde que tomó posesión del cargo, y a pesar de los cuantiosos gastos derrochados en despachos foráneos, parece que el alcalde solo está consiguiendo hacer el ridículo.
A lo anterior, se suman todos los días múltiples quejas de la ciudadanía contra Nava, debido a que mientras distrae dinero, tiempo, y recursos humanos en su pelea contra el gallardismo, la ciudad se le ha vuelto un desastre por la inseguridad y por el mal estado de los servicios públicos municipales.
Algunos se preguntan: “¿Hasta dónde llegará la desesperación de Nava y su kínder jurídico para tener que recurrir a Gustavo Barrera, conociendo la enfermedad de ese abogado?”.




