Un nutrido grupo de ambulantes se manifestó esta mañana afuera del Palacio Municipal para exigir su derecho a trabajar en el Centro Histórico y la devolución de sus estructuras que les fueron decomisadas por inspectores de Comercio.

A su exigencia de que el alcalde Xavier Nava Palacios los reciba en audiencia, la respuesta fue el despliegue de decenas de policías municipales antimotines como si fueran una amenaza cuando solo están ejerciendo las libertades de manifestación y de expresión que les concede la Constitución.

Los ambulantes inconformes hicieron patente que el alcalde Nava favorece solo a ciertos grupos de ambulantes en perjuicio de otros, a algunos líderes les otorga privilegios y tolerancia para invadir las principales calles, plazas y jardines del Centro Histórico, mientras a ambulantes los manda desalojar con lujo de violencia.

Este trato desigual que brinda el alcalde Nava hacia el ambulantaje ha generado más anarquía, basura e inseguridad en el Centro Histórico sobre todo en esta Semana Santa recién iniciada, pero los ambulantes que se niegan a pagar “cuotas” a los inspectores de Comercio Municipal son desalojados de sus lugares.

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