El primer ministro de Etiopía visitó el sitio donde se estrelló un avión de Ethiopian Airlines, matando a las 157 personas que iban a bordo.
El premier Abiy Ahmed expresó su “profunda tristeza” y ordenó una investigación completa y “todo el apoyo necesario” para las familias de los fallecidos, informó su oficina.
El avión se estrelló poco después del despegue del aeropuerto Bole en Adís Abeba.
La aerolínea publicó una nueva lista de víctimas entre las que hay 35 diferentes nacionalidades.
Entre las víctimas mortales figuran 32 kenianos, 9 etíopes, 18 canadienses, 8 italianos, 8 chinos, 8 estadunidenses y 7 británicos, según reveló el consejero delegado de la compañía, Tewolde Gebre Mariam, en una rueda de prensa.
Perdieron la vida asimismo -entre otros – 7 ciudadanos de Francia, 6 de Egipto, 5 de Holanda, 4 de India, 4 de Eslovaquia, 3 de Austria, 2 de Marruecos, 2 de España; además de 4 personas que viajaban con pasaporte de las Naciones Unidas.
También había pasajeros originarios de Alemania, Rusia, Austria, Suecia e Israel
Tewolde precisó que las autoridades etíopes están en contacto con las embajadas de los fallecidos.
Por el momento no estuvo claro qué causó el siniestro del Boeing 737-8 MAX, que era nuevo y había sido entregado a la compañía en noviembre, según los registros.
Ethiopian Airlines, de propiedad estatal y que está considerada ampliamente la aerolínea mejor gestionada de África, se autoproclama la mayor del continente y ambiciona convertirse en su puerta de entrada.




