+ RENUNCIA DEL DIPUTADO FEDERAL AL PRD LOS PUSO NERVIOSOS

La oficiosa protesta que comerciantes realizaron este 21 de febrero en el Congreso del Estado contra Ricardo Gallardo Cardona, fue vista en el mundillo político local como una maniobra orquestada desde Palacio por el secretario general de gobierno Alejandro Leal Tovías.

A pesar de que el ex coordinador de los diputados federales perredistas ni siquiera ha expresado intención de ingresar al partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, tal especulación ya generó todo tipo de reacciones, no solo en los representantes de MORENA, sino en el mismo gobierno del estado.

Muestra de esa preocupación en la administración de Carreras López habría sido así la citada protesta artificial de los comerciantes, quienes son más bien reconocidos como activistas políticos manejados a control remoto desde la secretaria general de gobierno.

Esa maquillada manifestación solo confirmó que la renuncia del diputado federal al PRD inquietó y causó preocupación en el gobierno de Juan Manuel Carreras López, y en especial en la persona del citado Leal Tovías, a quien se atribuye la operación política para influir en el sucesor de Carreras López.

Tal como ocurrió en 2014, cuando las pretensiones de competir por la gubernatura le acarrearon las represalias del sistema político priista, en esta ocasión también se empiezan a evidenciar los hechos de guerra sucia en contra de este personaje que, de acuerdo a las encuestas, es quien tendría ahora más respaldo electoral de entre quienes se han mencionado como posibles candidatos al gobierno estatal.

Por lo pronto, las maniobras de Alejandro Leal pecan de apresuramiento y torpeza, ya que Gallardo Cardona lo que ha dicho no es que vaya a ingresar a otro partido, sino que actuará como diputado independiente defendiendo las mismas causas de la izquierda por las que afirma ha luchado siempre.

Sin embargo, es comprensible que su salida del perredismo cause sorpresa y mueva el tablero político en la entidad, pues MORENA carece de líderes con arraigo y apoyo popular como el que ha demostrado tener el político de Soledad en las dos veces que se ha sometido a la competencia en las urnas.

Tanto en la elección del 2012, cuando AMLO le alzó la mano presagiando su triunfo para la alcaldía de Soledad; como en las elecciones del 2018, Gallardo pudo comprobar que, pese a los ataques en su contra, los potosinos le han refrendado su confianza.

Hacia dónde dirigirá sus pasos el hoy diputado federal independiente es una incógnita, pero está más que claro que ya muchos políticos de MORENA y de otros partidos empezaron a sentir pasos en la azotea.

La renuncia de Gallardo Cardona al PRD –según sus propias declaraciones– se debieron a que este partido perdió el rumbo, y quienes lo controlan se estuvieron oponiendo a reformas y causas que la izquierda ha peleado por muchos años.

De esa forma, su renuncia al perredismo se habría hecho bajo la base de tener independencia para votar de acuerdo a su conciencia, y al mismo tiempo seguir siendo fiel a sus convicciones.

El joven político soledense ya se maneja en la esfera nacional, sin que haya perdido popularidad en San Luis Potosí, a pesar de que ha estado bajo fuego de sus adversarios por años, y quienes no pudieron acabar con él ni metiéndolo preso.

Esas circunstancias en torno a su persona es lo que despierta la preocupación en muchos que sienten peligrar sus ambiciones, como el citado secretario de gobierno Leal Tovías, quien al ser tamaulipeco no puede aspirar a la gubernatura; pero se le atribuye que ya desde ahora está trabajando para beneficiar a un personaje allegado a él y al propio gobernador.

Con partido o sin él, Gallardo Cardona representa para ese grupo en el gobierno, y para otros, un fuerte candidato a vencer en el 2021. Así, tal parece que esos adversarios no quieren para nada verlo hacer alianzas con el partido en el poder.

Pero lo que hacen por ahora es solo dar palos de ciego, pues las protestas orquestadas de manera tan burda solo dejan en evidencia a quiénes están preocupado por un líder cuya popularidad parece no tener rival de peso en estos momentos.

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