Imágenes satelitales confirman lo impensable: el complejo del Líder Supremo Alí Jamenei en el centro de Teherán fue completamente destruido por los ataques israelíes de este sábado. Varios edificios quedaron reducidos a escombros. Según el Canal 12 israelí, “no está claro que Jamenei no haya sufrido un evento dramático.” Medios iraníes insisten en que tanto él como el presidente Pezeshkian están a salvo, pero ninguno ha aparecido públicamente.
Jamenei fue evacuado a una ubicación segura antes de los impactos, según un funcionario iraní citado por Reuters. Pero la respuesta del régimen no se hizo esperar. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional declaró que las fuerzas armadas darán una “respuesta aplastante” a EE.UU. e Israel. Un alto funcionario iraní fue tajante: no habrá ningún tipo de contención en la respuesta.
La Guardia Revolucionaria elevó la apuesta al máximo: declaró que TODAS las bases, recursos e intereses militares de EE.UU. en la región son ahora “objetivos legítimos.” No es solo retórica: Irán ya lanzó más de 30 misiles contra Israel, impactó la Quinta Flota en Baréin y atacó bases en Kuwait y Qatar.
Pero el golpe a la cúpula iraní fue severo. Funcionarios israelíes evalúan que el comandante de la IRGC, el general Mohammad Pakpour, probablemente fue eliminado junto con el ministro de Defensa y el jefe de inteligencia. Irán no ha confirmado ni desmentido estas bajas. Las comunicaciones están cortadas en gran parte del país




