El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alejandro Zermeño Guerra, acudió personalmente a la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de San Luis Potosí, justo cuando está en curso la gestión de un préstamo cercano a los 100 millones de pesos, a pesar de que la universidad ya había recibido recursos con anterioridad.
El hecho no es menor si se recuerda que hace apenas unas semanas Zermeño se negó a asistir al Congreso del Estado, donde fue citado para explicar y debatir el presupuesto universitario. En aquel momento optó por la ausencia, escudándose en la autonomía universitaria para evitar el diálogo público y el escrutinio presupuestal. Hoy, ante una necesidad financiera urgente, el rector decidió sí presentarse en persona, sin intermediarios y sin excusas.
La reunión fue difundida por la propia Secretaría de Finanzas mediante un comunicado cuidadosamente neutro, donde se habla de “coordinación interinstitucional”, pero se omite deliberadamente el fondo del encuentro, aun cuando el propio Zermeño ya había reconocido públicamente la intención de solicitar recursos extraordinarios por la vía del Gobierno del Estado.
El contraste es brutal y difícil de refutar: la autonomía universitaria sirve para ausentarse cuando toca rendir cuentas, pero se guarda discretamente cuando hay chequera de por medio. Porque, al final, los 100 millones de pesos parecen haber pesado más que la congruencia, más que el pudor y más que el discurso de principios que solo se invoca cuando no se trata de pedir.
El cargo Zermeño acudió en persona a la secretaría de finanzas mientras que al Congreso lo ignoró apareció primero en Última Hora SLP.

