La ola de frío que afecta a Estados Unidos, provocada por un viento polar del Ártico que afecta a 60 millones de personas, ha dejado un saldo de al menos 21 muertos desde el fin de semana, según informes de medios estadunidenses. Las temperaturas ayer cayeron a -45°C en el norte del país.

El norte de EU volvió a sufrir ayer temperaturas polares que obligaron a las autoridades, por segundo día consecutivo, a cerrar escuelas, suspender vuelos y trenes, y abrir refugios de emergencia para los más vulnerables.

La provisión de gas natural estaba bajo amenaza en Michigan y Minnesota, donde se pidió a los residentes reducir su consumo.

Tuberías de agua congelada se rompieron en Detroit.

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