#CirculoRojo #SLP #FelizNavidadANava #QueYaSePongaATrabajar – Por Garganta Profunda – Se acerca el 2019, el año de las definiciones del alcalde Xavier Nava Palacios, aunque se antoja difícil que su administración tome vuelo para cumplir con sus promesas de campaña.

Todo indica que seguirá con su discurso del hombre de ilustre apellido que, con grandes sacrificios, sí puede gobernar la ciudad pero solo culpando de todos los males a su antecesor Ricardo Gallardo Juárez.

Esa estrategia sí funciona los tres primeros meses, en lo que pasa la “curva de aprendizaje” y se ocultan los errores propios debajo de la alfombra, después ya cansa y desespera a la ciudadanía si se persiste con la misma lloradera para justificar la incompetencia y la falta de resultados.

Los principales problemas de la ciudad no se gestaron hace tres años, delimitemos el largo periodo que inicia con el panista Octavio Pedroza Gaitán y se cierra con el perredista Gallardo Juárez, son tres lustros en los que además Jorge Lozano, Victoria Labastida y Mario García también contribuyeron al desastre con el que no puede lidiar Nava Palacios.

No es casual que el Rastro TIF, gran negocio de Pedroza, siga siendo un “elefante blanco” que nadie ha podido echar andar ni siquiera como un simple rastro municipal, es un “barril sin fondo” que pinta a los panistas como son sin maquillaje, falsos y ratas.

Tampoco se ve que el alcalde Nava vaya a sacar la “varita mágica” que sí presumió cuando fue candidato para solucionar todos y cada uno de los problemas de la ciudad, cuando se accede al poder el panorama como el discurso, cambian diametralmente, como se dice en términos más coloquiales, no es lo mismo ser el borracho que estar detrás de la barra.

Para lograr cierta estabilidad en la conducción de su gobierno en el 2019, el alcalde Nava tendrá que firmar en enero millonarios contratos con los medios de comunicación, necesita prolongar el trato especial que le han brindado hasta ahora para tapar sus graves errores y pifias, como el caso de la conejita de Playboy que le mandó Maduro y que despacha a unos cuantos metros de su oficina, tentación pública, vicios privados. 

O la falta de capacidad de su secretario, el “Sebas” Pérez, que no pudo siquiera elegir a un titular en la Coordinación Municipal de Derechos Humanos, así se ve muy complicado que pueda rescindirse el contrato de PANAVI, por eso está recurriendo a un despacho externo que va a cobrar una millonada por resolver ese leonino contrato que suscribió Mario García. 

A Nava le interesa amarrar convenios con los medios más influyentes, también son los más caros y difíciles de tratar, y como no les va poder cumplir a todos, la “luna de miel” con buena parte de los medios se va a acabar y comenzará a difundirse la realidad de su pobre gestión y el abandono de la ciudad.

A un costo muy menor, tiene ya a su servicio una legión de “medios” como portales web y cuentas de redes sociales  para presentarlo como el mejor alcalde capitalino y denostar a sus críticos con intensas campañas de “guerra sucia”.

El que sea sobrino del doctor Nava, no lo exime de ser un político sin escrúpulos, ruin y ambicioso de poder y dinero, no hay que olvidar que su vocación primaria es la de “bróker”, todo es negocio, solo hay que buscarle el modo.

La ceguera o cinismo de Nava es de tal extremo, que piensa que cualquier crítica en su contra tiene la marca de la gallardía, ahí tiene usted al pobre panista Oswaldo Ríos tratando de demostrar lo contrario, además de haber señalado de manera directa a la venezolana  María Fernanda Castrillo como la responsable de los alevosos ataques que recibe desde el anonimato de las redes sociales.

Durante el convivio navideño que ofreció el alcalde Xavier Nava a los reporteros de la fuente, hubo “caras largas”, molestia y rechazo a su trato desigual para con ellos, ya que tiene una lista de “favoritos” y otra de “incómodos”, a los primeros les dio cuantiosos regalos en lo “oscurito” y a los segundos “puro camote” de Puebla, porque alucina que en sus preguntas, que lo sacan de su zona de confort, está hablando “Don Ricardo Gallardo”.

De hecho, había un sentir general de los reporter@s de no asistir al convivio, la mayoría de los renuentes terminó por asistir solo para confirmar que son despreciados.

A Nava le gusta el periodismo “soft”, el suavecito, el que practican “enanos mentales” que le dicen una que otra cosa cierta pero callan sus grandes verdades.

¡Les deseamos una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo 2019!

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