#CirculoRojo #SLP #LaOvejaNegra #TePasasNico – Por Garganta Profunda

“Arrastrando la cobija y ensuciando el apellido

Voy por esta mugre vida

Como un pájaro perdido”

Tres meses han sido más que suficientes para conocer al alcalde Xavier Nava Palacios, su verdadero “yo”, no el falso, el que aparece falsificado por la propaganda, boletines y eso sí, bien apapachado por los medios tradicionales que le tapan sus errores y pifias.

Tres meses han permitido a la ciudadanía darse cuenta que una cosa es que presuma el apellido paterno como un emblema propio de democracia y honestidad, y otra cosa muy distinta es la realidad, que haya heredado principios y valores de su “papá grande”, no se le ve por ningún lado.

El apellido del abuelo, el respetado doctor Salvador Nava Martínez, solo le ha servido para lucrar, para sacar provecho indebido, para ostentarse como un fiel heredero de una historia de lucha, sacrificio y rectitud.

El doctor Nava nunca se dobló por dinero y resistió hasta el desmayo la tortura física de los gorilas del PRI.  

El doctor Nava sin duda era un gran liberal, en la política como en el ejercicio de la medicina, demostró ser un demócrata y congruente, abierto a la pluralidad, congregó a derechistas, tricolores y rojos, con sensibilidad ante la pobreza y de ayuda al prójimo desvalido, sin hacer alardes; él era un hombre sencillo y no le importaba el poder y el dinero.

Ante esta descripción del oculista es evidente que su nieto Xavier se ve convertido en un vulgar político, en un neoliberal, estudió en el extranjero gracias a las transas de su padre Luis Nava Calvillo, y en palabras simples, ser neoliberal significa que no le importa que haya cada vez más pobres y marginados mientras mantenga su nivel de vida de mexicano privilegiado, de millonario como resultado de la corrupción política.

El melodrama en que ha convertido la situación financiera del INTERAPAS, no tiene otro objetivo más que imponer a chaleco el aumento del 40 por ciento a la tarifa del agua, es obvio que no tiene un sentido de la proporción, supone que los potosinos están muy pendejos para no hacer nada y aceptar ese madrazo en el recibo del agua.  

En menos de tres meses ya se ha echado a la bolsa más de 700 mil pesos, sumando su sueldo base de 100 mil pesos, más prestaciones, bonos de “eficiencia” y otras gratificaciones (sin contar los “moches” de los proveedores).

Ya está ganando más que el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien sí tiene una responsabilidad mayúscula en comparación con la provinciana que tiene el político defeño-potosino con aires de gran cosmopolita y conocedor de todas las materias.

Su abuelo cobraba un peso de sueldo, es decir, nada. El nieto salió muy bueno para el dinero y muy malo para el trabajo, no ha hecho nada, se la pasa quejando de quien fuera su impulsor como diputado federal: Ricardo Gallardo Juárez.

Otra gran diferencia, es que el doctor Nava nunca habría dado trabajo a una extranjera sin mayor mérito más que sus formas voluptuosas no aptas para enfermos del corazón, so pena de morir en el intento. 

Fue esta venezolana, la que por ignorancia de nuestras leyes e historia, alteró el Escudo de Armas de la Ciudad, ¿de cuál amor por San Luis Potosí habla Xavier sí se atreve a defenderla con el falso discurso de que la sensual dama es víctima de misoginia y xenofobia? En las redes le dicen al alcalde que dos tetas jalan más que un buey una carreta.

Otro aspecto que diferencia al doctor Nava de su chocante nieto, son las amistades, los aliados políticos; los grandes traidores del doctor Nava en su última etapa, son los que llevaron a su nieto a la alcaldía. Eso es no tener…memoria.

Si vemos más amistades inapropiadas que presume Xavier Nava, aparecen los “galileos” y los “chuchos”, lo más corrupto del PRD, partido de seudo izquierda que ya está en “articulo mortis”, se entregaron a Peña Nieto, fueron los promotores del “Pacto por México” que AMLO tuvo a bien tirar a la basura.

El famoso Emilio Zebadúa, uno de los grandes ladrones impunes del sexenio de Peña Nieto, fue el padrino de boda de Xavier Nava y Nancy Puente en San Cristóbal de las Casas, cuando era una moda “fifí” que te casara el obispo Samuel Ruiz para presumir en una plana completa de la sección de Sociales de Pulso que eres “progresista” y estás con los desheredados.

Si los potosinos no se dejaran apantallar tanto por los apellidos, el estado ya hubiera avanzado a los niveles de desarrollo de Querétaro, Jalisco y Guanajuato, el hecho de que algunos oportunistas porten un apellido ilustre no es para que se le crea todo y se le rinda pleitesía ciega.

Y sí somos sinceros, el apellido Nava ya lo había ensuciado hasta la deshonra el padre del alcalde.

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