#CirculoRojo #SLP #YVieneCosasPeores #LosFifis – Por Garganta profunda
– El alcalde Xavier Nava está por cumplir tres meses en el poder, su desempeño no ha sido el esperado, sus títulos académicos y el apellido ilustre no son suficientes para demostrar que realmente está gobernando una ciudad compleja con más de 30 años de atraso.
Hay que recordar esa máxima letal: gobernar es desilusionar. Las elites económicas que lo impulsaron están desencantadas, mientras les allegue negocios lo seguirán apoyando; el mayor chasco se lo ha llevado la gente que no percibe un cambio sustancial en el nuevo gobierno municipal.
 
La magia terminará de esfumarse cuando Nava tome postura como autoridad por uno de los dos bandos que se disputan cinco mil hectáreas de la Sierra de San Miguelito, arderá Troya, es un negocio de miles de millones de pesos que romperá el ecosistema de esa área natural protegida.
 
La estrategia de echarle la culpa de todo, hasta lo que no, a Ricardo Gallardo, se le está agotando. La cosa se pone peor cuando también lo invoca para justificar el impopular incremento del 40 por ciento a la tarifa del agua.
 
La fórmula de que el de atrás nos jodió y por eso no podemos hacer nada, ya está muy sobada, la usó Lozano en contra de Octavio; Labastida, Mario y Gallardo hicieron lo mismo con sus predecesores; y a Nava, como a todos ellos, los problemas de la ciudad exhibieron sus limitaciones y sus verdaderas intenciones.
 
La conformación de un gabinete con criterios familiares, antes que la capacidad, experiencia y méritos; el regreso a los sueldos ofensivos del trienio de Mario García; la ceguera de considerar de hechura gallardista todas las críticas a su desempeño y gabinete, como si a eso se redujera la sociedad potosina; goza del blindaje de la “gran” prensa con la espiral del silencio sobre el desastre en que tiene la ciudad, hasta le asignaron un chaneque de cabecera que le escritura noticias al gusto.
 
El apoyo del gobernador Carreras y los grandes capitales son los pilares de su proyecto por la gubernatura que puede encauzarse por el PAN o Morena; la alcaldía es un trampolín, dejará intactos los problemas de la ciudad.
 
Hay que ser muy ingenuos para haber creído que con Nava las cosas serían muy diferentes, ha imitado en varias decisiones al propio Gallardo, si le echa un vistazo al directorio de proveedores verá que no ha cambiado mucho; hicieron campaña juntos en el 2015.
 
La sombra de Nava en la UAM es el secretario general Sebastián Pérez, licenciado en relaciones internacionales, sabe más de las culturas hindúes, viajes astrales y estados alterados de conciencia, que de la Ley Orgánica del Municipio Libre y de amarres con los regidores. Está ahí por su cercanía y lealtad a Nava; no tiene interés en aprender de materia legal ni de tomarse un cafecito con Eloy Franklin.
 
Fue de los primeros funcionarios que no pudo ocultar su nepotismo en la administración al aceptar, a tirabuzón y frente a las cámaras, que su cuñada Anaís Capablanca estaba incrustada en Comunicación Social.
 
Nava es un político con formación de bróker, no es un redentor, tiene ambición de poder, intereses, debilidades y una gran dosis de cinismo, como la casi decena de boletines de prensa para machacar una mentira, el compromiso del alcalde para combatir la exclusión y violencia contra la mujer cuando mantiene acéfala la Instancia Municipal de la Mujer.
La superioridad moral con la que Nava se pavonea se cae a la primera, su padre Luis Nava Calvillo fue inhabilitado por actos de corrupción en el gobierno de Toranzo, antes, en el gobierno de Silva Nieto hubo otro inhabilitado de prosapia, Gustavo Puente Estrada, el suegro de Nava, dejó un cochinero en la Promotora del Estado. No hay ejemplos edificantes en el propio seno familiar.
 
Los aliados de Nava en el PRD son lo “chuchos” y los “galileos”, las corrientes más corruptas de ese partido que se lo acabaron, se entregaron a Peña Nieto y le dieron la espalda a AMLO, Morena los hizo polvo. Nava nunca se ha deslindado de esas tribus, ni de la maestra Gordillo ni de Emilio Zebadúa.
 
Entre las cosas que llegarán con AMLO que podrían afectar al alcalde Nava, es la persecución judicial en contra de Rosario Robles y Zebadúa, el oficial mayor de la “estafa maestra”, con quien tiene una relación muy estrecha, asociados en diversos negocios poco claros lo mismo desde el Congreso de la Unión, Sedesol y Sedatu, que en el gobierno de Chiapas, estado en el que Nava contrajo matrimonio con Nancy Puente Orozco, Zebadúa fue uno de sus padrinos.
 
El destino de los millones robados al erario por Emilio, ex esposo de Carmen Aristegui, comienzan a aparecer, una pista recién la dieron a conocer Noticieros Televisa: https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/de-chofer-de-sedesol-a-multimillonario-terrateniente/
Compartir