La Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública, iniciaron una serie de investigaciones sobre la aplicación de los recursos del Fondo de Fortalecimiento Financiero, correspondiente a la cuenta pública del ejercicio fiscal 2017, cuyos recursos millonarios ejercieron los diputados federales de la anterior legislatura, lo que involucra a Erika Briones, hoy alcaldesa de Villa de Reyes; Marco Gama, senador de la República; Christian Sánchez, hoy en la banca; Delia Guerrero, en la derrota política; Ruth Tiscareño, malquerida por el gobernador; Xavier Nava, hoy alcalde de la capital potosina; Fabiola Guerrero, en la banca; Cándido Ochoa, hoy diputado local; y Angeles Rodríguez, ahora funcionaria del ayuntamiento, quienes en conjunto habrían ejercido 900 millones de pesos, a razón de, aproximadamente, 100 por cabeza.
La semana del 12 de noviembre pasado, la Contraloría General del Estado inició las notificaciones correspondientes a los ayuntamientos donde presuntamente se realizaron las obras, entre ellos la capital potosina, Villa de Zaragoza, Matehuala, Aquismón, Tamazunchale, Xilitla y Real de Catorce, entre otros.
De acuerdo con información de la Dirección General de Control y Auditoría de la Contraloría General del Estado, la Auditoría Superior de la Federación ordenó realizar auditorías a las obras realizadas con los recursos del Fondo de Fortalecimiento Financiero, mismas que en su mayoría corresponden a pavimentaciones, algunos sistemas de agua y obras menores que no fueron suficientemente documentadas por los alcaldes de los ayuntamientos beneficiados y tampoco por los diputados federales que ejercieron el llamado “fondo de los moches”, toda vez que protagonizaron un escándalo porque, presuntamente, de esos recursos los diputados obtenían, de manera indebida, parte del recurso para su peculio.
Los ex diputados federales y los ex alcaldes beneficiados, debieron presentar, por escrito, en los tres días hábiles siguientes a la notificación, ocurrida el 14 de noviembre, informes y expedientes de las obras que debieron entregar en medios electrónicos para su revisión inicial.
De acuerdo con los documentos a la vista de códigosanluis.com, es la hoy alcaldesa de Villa de Reyes, Erika Briones, la que debe explicar la aplicación de más de 70 millones de pesos en pavimentaciones hechas en el municipio de Villa de Zaragoza, junto con el ex alcalde Javier Gómez Reyna, quien ejerció el dinero.
El senador Marco Antonio Gama también debe aclarar la aplicación de recursos, fundamentalmente en Real de Catorce, donde se acreditaron algunas obras que, al parecer, no se concluyeron.
Fabiola Guerrero, quien contendió por una diputación local y perdió, no tuvo siquiera el cuidado de verificar que las obras que se hicieron con los recursos del Fondo de Fortalecimiento, realmente se llevaran a cabo, ni siquiera se sabe a qué municipios destinó los millones de pesos.
Del ex diputado Christian Sánchez, la mayoría de las obras supuestamente se hicieron en Aquismón, pero tampoco se documentaron de manera adecuada.
Ruth Tiscareño, diputada por el primer distrito, hizo muchas obras, en su caso, al parecer únicamente se trata de anomalías menores, pero también es investigada.
En el caso de Xavier Nava, hoy alcalde de la capital, la investigación es sobre los recursos que destinó al dren del río Santiago y la partida que originalmente él quería para deportes y el entonces alcalde Ricardo Gallardo destino a educación, lo que fue el inicio de la ruptura.
Angeles Rodríguez tuvo tan gris desempeño, que la castigó el electorado con una contundente derrota en sus aspiraciones de ser diputada local. Ella no destinó los recursos a obras en beneficio de quienes la eligieron, se los dio a Gobierno del Estado para que hiciera libre disposición de los mismo y, lejos de beneficiar a habitantes pobres de la capital potosina a quienes representó, supuestamente, hizo obras en Rayón, Cárdenas, Moctezuma y Vanegas. La justificación de Rodríguez para no beneficiar a sus representados, fue que el entonces alcalde Ricardo Gallardo “no nos buscó” y reveló que su entonces compañero legislador, Xavier Nava, tampoco tenía acercamiento con Gallardo Juárez.
Condido Ochoa Rojas, hoy diputado local, admitió que el dinero pervierte, por lo que consideró que ha sido buena la decisión de eliminar el “fondo de los moches”. Cándido Ochoa también dispuso de casi 100 millones de pesos cuando fue diputado federal, pero no se sabe dónde está ese dinero, pues lo más que hizo por la gente que votó por él fue un festival infantil en el que aparentemente entregó dulces caducos a los niños, votó por el gasolina y presidió la comisión para investigar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero no se recuerda un resultado a su favor.
Delia Guerrero dio sus apoyos a los antorchistas, pero ni aún así logró mantenerse en la élite política, concluido el sexenio de su protector Fernando Toranzo, intentó ser alcaldesa de Valles, no pudo; fue candidata a diputad local y perdió abrumadoramente. Los vallenses no recuerdan que haya hecho algo bueno por su municipio, mucho menos por su distrito.
El fondo, que hizo ricos a varios potosinos, ha desaparecido. MORENA usó su aplastante mayoría en la Cámara de Diputados para acabar, de una vez por todas, con el ejercicio discrecional de ese recurso.




