-Al estilo de Trump y AMLO, se enoja con los medios que lo cuestionan por su falta de transparencia y el proyecto de su sobrino Xavier Nava por la gubernatura
-El exgobernador cumple seis años sin rendir cuentas de los recursos que recibe a través del fideicomiso de rescate del Centro Histórico y se alista a repetir
Con la promesa incumplida de rehabilitar el Centro Histórico, el ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta durante los últimos seis años ha ejercido millones de pesos de origen federal y estatal sin rendir cuentas a nadie.
Nunca ha presentado un informe público de lo que recibe y cómo lo ha gastado, a qué constructoras les ha adjudicado las obras de pavimentación de varias calles mediante licitaciones públicas o asignaciones directas; no hay reglas de operación de los recursos que recibe el Fideicomiso del Centro Histórico que preside.
También carece de una página web donde se muestren los estados financieros y sobre todo su sueldo, todo es un misterio, está en la opacidad.
Los quisquillosos dirigentes empresariales, las heroicas organizaciones “ciudadanas” que “promueven” la transparencia y “combaten” la corrupción, como Ciudadanos Observando, Ganemos y el Frente Ciudadano Anticorrupción, no lo tocan ni con el pétalo de una rosa.
El Centro Histórico sigue en las penumbras, destruido, sucio, invadido por el ambulantaje, y las grandes obras siguen sin realizarse como estacionamientos, bibliotecas, cines en la zona de la Alameda Juan Sarabia.
Al ser cuestionado por un reportero de Código San Luis sobre la opacidad con la que se ha conducido todo un sexenio y si apoyará el proyecto a la gubernatura de su sobrino Xavier Nava Palacios, Sánchez Unzueta se hizo el ofendido, negó tener parentesco con el alcalde y en dos ocasiones cortó de tajo la entrevista con el amago de que se quejaría con la dueña del portal, María Luisa Paulín.
Lo cierto es que Horacio se salvó del desempleo cuando Enrique Peña Nieto lo designó coordinador del fideicomiso del Centro Histórico, ya que no le dio la senaduría que ansiaba y que le fue otorgada a Teófilo Torres Corzo. Ese fue un duro golpe para el yerno del doctor Salvador Nava, pero compensado con el manejo discrecional de millones de pesos.
El sexenio priista se termina y sin perder el tiempo se está acomodando en el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, para ello el gobernador Juan Manuel Carreras aceptó la propuesta que le hizo Sánchez Unzueta de emitir un decreto (del que careció todo este tiempo) para formalizar la creación de un patronato en el que participará en un papel protagónico Xavier Nava con la mirada puesta en la sucesión del 2021.
Los mismos proyectos de hace seis años los ha vuelto anunciar con bombo y platillo en el Palacio de Gobierno, flanqueado por su sobrino y alcalde Xavier Nava Palacios, el gobernador Juan Manuel Carreras y las élites del sector privado que fingen no darse cuenta que todo ha sido una vacilada, un gran negocio para unos cuantos.
Con el peso de la conciencia de que no ha sido transparente, se dignó a exponer información parcial y no verificada aún de lo que ha gastado en los gobiernos de Fernando Toranzo y Juan Manuel Carreras: 715 millones de pesos, para la rehabilitación de 11 calles, 51 cuadras, 70 mil 800 metros cuadrados de rehabilitación, y sustitución del drenaje que databa de 1943 y de 1860”.
Obras, que por ciento, han sido de muy mala calidad y en algunos casos, como la de Álvaro Obregón, se tardaron más de un año en concluirla y tuvo que salir al quite el FONATUR, ya presenta baches como muchas de las otras calles, de eso no dijo nada, menos de cuánto ha recibido de sueldo desde entonces.




