-Una joven pionera del partido lo acusó ante la Comisión de Justicia, el coordinador federal además obtuvo unas fotos íntimas de ella y la chantajea

-Se desata la guerra por la candidatura al gobierno estatal entre monrealistas y macabeos contra los horacistas, Esteban Moctezuma Barragán, el tercero en discordia

Se dice que el mitin de agradecimiento de Andrés Manuel López Obrador en la Plaza Fundadores, el pasado viernes 5 de octubre, se volvió el mitin de la amargura… y también del arranque por la candidatura de Morena a la gubernatura.

Ocurrió un incidente que hizo enojar al presidente electo, varios morenistas alzaron cartulinas y gritaron consignas en contra del coordinador federal del gobierno electo, Gabino Morales, ese joven idealista sin un peso en la bolsa que en poco tiempo se volvió autoritario y un vividor de los recursos del partido.

También fue repudiada la diputada del PT, Paola Arreola, cuyo padre fue expulsado del PRI. Ante el brote público de disidencia, atribuido entre otros al senador Primo Dothé, AMLO no pudo disimular, menos hacerse el sordo, el semblante se le descompuso, su ánimo festivo se tornó rijoso e impositivo: “Hay que dejar de pelear y dejar a un lado la politiquería, la patria es primero. ¿Luchamos por cargos? ¡El que quiera puestos que se vaya al mercado!”, soltó sin miramientos.

Los gritos de los disidentes se volvieron a escuchar fuerte, AMLO respondió: “Yo soy libre y ustedes también, y yo siempre digo lo que pienso”, lo cual fue interpretado como una amenaza velada de expulsión o de que mejor se vayan del partido los que no están de acuerdo con Gabino y Paola.

Las quejas internas contra Gabino datan desde mucho antes del 1º de julio. Hizo mancuerna con el dirigente estatal Sergio Serrano, ahora distanciados, de acuerdo a diversas denuncias mediáticas utilizaron las prerrogativas del partido para beneficio propio, sus familiares y amistades. Las facturas que presentaba Serrano fueron cuestionadas y Gabino fue señalado de “aviador” en la delegación Azcapotzalco, con Pablo Moctezuma Barragán, porque aparecía protestando en las gradas del Congreso del Estado cuando se suponía debería estar trabajando, además de cobrar “cuotas” a los trabajadores para el partido.

Gabino luego mostró un documento para demostrar que ya se había dado de baja.

La inconformidad por estos manejos, era descalificada de manera sumaria, las denuncias mediáticas y en redes sociales siempre fueron minimizadas, atribuidas a resentidos y a intereses ajenos a Morena.

Pero una joven militante, pionera en la construcción del partido, no soportó más el trato vejatorio, violento y excluyente de Gabino, y lo denunció en junio pasado ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia. Por razones de privacidad, su nombre se mantiene en reserva, además de que Gabino obtuvo varias fotografías íntimas, con las que la chantajea para que se desista de su denuncia.

En lo que sería la última audiencia para que el órgano de justicia de Morena proceda a emitir una resolución, al saberse a un paso de la expulsión, Gabino perdió el control, gritó, pataleó, maldijo a todos y tuvo que ser desalojado de la sala. Semanas después, de manera extraña, se cometió el robo de las computadoras de las oficinas de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, en las que se resguardan todos los casos que llevan, como el de Gabino, y casualmente comenzó a circular en las redes sociales una versión resumida de la denuncia contra Gabino, de la que se tomaron varios fragmentos, y su difusión es atribuida al grupo del senador Ricardo Monreal para hacer a un lado a Gabino, a quien sugirió dejar el cargo federal que ostenta en un noticiero radiofónico local. La denuncia alcanza también a Kevin Angelo Aguilar Piña, brazo derecho de Gabino.

La joven, víctima de violencia de género, violencia política y violencia política en razón de género, solicitó varias medidas cautelares: destitución de los cargos y responsabilidades de Gabino y Kevin; la expulsión definitiva de los dos “por violentar gravemente los estatutos del partido, derechos humanos y derechos de militantes tanto de la suscrita como otras mujeres”.

Se solicitó también la activación de los protocolos idóneos para prevenir futuras afectaciones a la esfera jurídica, personal e íntima de la suscrita, y se eviten comentarios despectivos, misóginos, denigrantes contra la denunciante y cualquier otra mujer dentro o fuera de Morena.
En la justificación de estas medidas cautelares está la situación de emergencia de violencia de género perpetrada en contra de la víctima, cuyas particularidades configuran elementos de violencia sexual y violencia política en razón de género, razones por las cuales es urgente que se establezcan las medidas aludidas con el fin de brindar seguridad a su integridad y resguardo de cualquier acción u omisión que atente contra su dignidad a partir de la presentación de la denuncia”.

La denuncia es acompañada de diversas pruebas documentales, testimoniales y confesionales. En el interior de Morena se da como un hecho que se procederá a expulsar a Gabino, hay elementos suficientes y sería una pésima señal si AMLO interfiere para lograr una sanción menos drástica, la Comisión de Honestidad y Justicia es presidida por el antropólogo y sociólogo Héctor Díaz-Polanco, de trayectoria intachable.

La misoginia parece ser un problema serio en los altos mandos de Morena, por lo que salida de Gabino no parece suficiente. Ya se mencionan a posibles relevos, entre ellos el coordinador metropolitano, Leonel Serrato, quien se ganó en las redes sociales el mote de #LordVagina por la lapidaria descalificación en contra de la priista Rebeca Terán; otro prospecto es Jean Castilla Jongitud, el nieto consentido de Carlos Jongitud Barrios.

MORENA Y LA SUCESIÓN DEL 2021

El caso de Gabino se colocó en medio de la lucha interna por la candidatura de Morena a la gubernatura en el 2021, son varios los grupos que se están dando con todo, lo que refleja que no hay unidad ni un liderazgo fuerte de ese partido en SLP, el dirigente Serrano no ata ni desata nada.

El senador Ricardo Monreal habría hecho una alianza con los Macabeos del PRI que durante un tiempo se fueron al PRD, y su gallo es Juan Ramiro Robledo Ruiz, quien piensa que ahora sí es su gran oportunidad, es muy cercano a AMLO.

También estaría listo Esteban Moctezuma Barragán, presente en el mitin de Fundadores, lo placeó AMLO como un posible candidato. Es conocido por las elites potosinas, lo ven con buenos ojos, es parte de ellas. En el otro extremo, están Primo Dothé, Leonel Serrato y Sergio Serrano, subordinados del ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta. En este grupo no está claro quién sería su candidato, Leonel ya se destapó, Dothé va por el mismo camino, lo cierto es que no estarían a la altura.

La carta ya no tan oculta de Sánchez Unzueta, sería su sobrino político Xavier Nava, su pragmatismo no tiene límite, se forjó en las filas de Elba Esther Gordillo, tutelado por Emilio Zebadúa, de la #EstafaMaestra, se hizo gallardista y luego ganó la alcaldía con el apoyo del PAN. No es descabellado que, por la carga simbólica del apellido, termine aceptándolo AMLO como candidato a la gubernatura.
¿Y qué dice la militancia de base de Morena?, esa no cuenta, no tiene voz ni voto.

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