Ante la pregunta de un reportero, la presidenta del DIF capitalino, Nancy Puente Orozco, evitó ahondar en el tema de las acciones municipales que se implementarán ante el arribo de la Caravana de Migrantes hondureños a San Luis Potosí; molesta, no detuvo su paso en la Unidad Administrativa Municipal escoltada por un guarura que trató de impedir el trabajo del periodista.
“No es mi guarura, es mi chofer porque me operaron del brazo”, trató de justificarse la esposa del alcalde Xavier Nava Palacios.
En pocos días a Nancy Puente se le subió la bruma del poder, en una actitud altanera no tuvo la cortesía de atender con amabilidad al reportero que hacía su trabajo al cuestionarla sobre las acciones que se estarían implementando para brindar apoyo a los migrantes hondureños que cruzarían por esta ciudad rumbo a los Estados Unidos.
En días pasados, la presidenta del DIF dio la nota al afirmar que ella se sentía segura en la ciudad pese a la ola de crímenes, asaltos y ejecuciones, negando además que tuviera escolta proporcionada por la DGSPM, cuando lo cierto es que si tiene varios elementos a su disposición personal.




