Aproximadamente 150 millones de pesos para obras está a punto de perder el gobierno del Estado por negligencia de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas SEDUVOP, a cargo de Leopoldo Stevens Amaro y de la directora de Planeación, Control y Seguimiento, Silvia Eugenia Rodríguez Díaz.
Según versiones de supervisores, las obras no se hicieron porque al secretario, Leopoldo Stevens, no le da la gana y porque a Rodríguez Díaz, en el cargo desde el año pasado, no le interesa atender su responsabilidad por lo que, al exigir la devolución de los fondos han iniciado una campaña de hostigamiento para obligarlos a que firmen actas de conclusión de obras sin que estas hayan sido terminadas lo que les implicaría responsabilidad administrativa y penal en caso de que alguna instancia investigara y auditara la aplicación de dichos recursos.
Los funcionarios bajo el mando del gobernador Juan Manuel Carreras López, debieron entregar a mas tardar en el mes de marzo los expedientes de obra concluidos para poder ejercer nuevos recursos pero eso no ocurrió, razón por la cual ni el mismísimo jefe del ejecutivo tiene argumentos para solicitar los recursos 2018 que a estas alturas ya deben estar en una bolsa de reasignación que se entregan a los Estados que hacen uso eficiente de los mismos, que presentan proyectos y concluyen expedientes.
Según los quejosos, los recursos corresponden a diversos fondos, pero estiman que tan solo del Fondo Metropolitano se han dejado ir en los últimos tres años, mas de 120 millones de pesos, entre otras cosas porque el secretario no se entendía con la administración de Ricardo Gallardo y porque es de todos sabido en la SEDUVOP que siempre quiere imponer a sus constructores favoritos y que los grandes contratos se otorgan solo si él lo ordena, aunque para ello sea necesario amañar los concursos o declararlos desiertos para poder asignarlas a su contentillo.
De acuerdo con esta versión, el gobernador no se da por enterado del nido de corrupción en que está convertida la SEDUVOP y los millones de pesos destinados a obras que se pierden o de dejan ir por incompetencia del titular. Afirman que han buscado audiencia con el mandatario pero nunca los recibe y cuanto han querido reclamarle a Stevens Amaro, sus colaboradores les agreden y se burlan afirmando que “si quieren pueden ir a decirle al gober, de todos modos no lo quita (al secretario)”.
Silvia Eugenia Rodríguez Díaz, aseguran, salió peor que Carlos Fonseca Serrano, aseguran que los contratistas ya sabían que el moche era con él y que fue subiendo las cuotas, pero las obras se hacían y se tenía mas control sobre los expedientes.
Con la abogada Rodríguez, lo mas que se logra es enterarse de sus nuevos viajes de placer, sus tratamientos de belleza o sus encerronas con el secretario Stevens pero de trabajo, nada.




