En su mundo. Juan Manuel Carreras, mandatario de San Luis Potosí, gobierna en solitario, apenas para el pequeño grupo que lo sostiene en el poder, se ha olvidado de la gente. Carreras, en comparación con su antecesor, Fernando Toranzo, ha sido igual de opaco, según las encuestas en la entidad. Falla en todo: las estrategias implementadas para prevenir la violencia de género han fracasado, pues los feminicidios no han logrado disminuir. Tampoco les resuelve a los taxistas, quienes se manifiestan en el Palacio de Gobierno y no les da la cara. Y la cereza del pastel es que tiene una denuncia por retención de impuestos al salario de los trabajadores de la educación y por no aportar las cuotas al instituto de salud. Existen malos gobernadores, los peores… y él.




