El 65 por ciento de los jueces de distrito y magistrados de circuito en San Luis Potosí, tienen familiares trabajando en el Noveno Circuito, de acuerdo con el estudio “El déficit meritocrático. Nepotismo y redes familiares en el Poder Judicial de la Federación”, lanzado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
El estudio realizado por el Profesor Investigador de la División de Estudios Políticos del CIDE, Julio Ríos Figueroa, revela que en San Luis Potosí, 80 servidores públicos del Poder Judicial de la Federación tienen un familiar o más laborando en el Poder Judicial.
De este total, se estima que 50 funcionarios tienen un familiar laborando en el Poder Judicial; 18 funcionarios tienen dos familiares; 6 tienen tres; 2 tienen cinco; 1 tiene seis; uno más tiene siete, otro tiene 8, y uno más tiene 11 familiares laborando.
Podemos separar a los funcionarios entre servidores y titulares: los titulares de los órganos jurisdiccionales son los Magistrados de los Tribunales Unitarios y Colegiados de Circuito, y los Jueces de Distrito; mientras que los servidores son el resto de los trabajadores que laboran en Tribunales , juzgados, o en alguna otra adscripción del Consejo de la Judicatura Federal.
En el Noveno Circuito hay al menos 44 familiares de titulares, es decir Jueces y Magistrados han usado sus posiciones para incluir en la nómina del Poder Judicial de la Federación a al menos 44 personas ligadas a ellos por consanguinidad o por afinidad.
De acuerdo con el Número y Tipo de Relaciones de Parentesco por Circuito, se estima que en el caso de San Luis Potosí, hay 101 funcionarios laborando en el poder judicial que tienen parentesco en grado de consanguinidad, y 39 en grado de afinidad.
El estudio explica que “las redes de familiares se forman con una finalidad, por ejemplo repartir cargos entre familiares con el propósito de ayudarlos económicamente, dada una situación de necesidad o precariedad, esperando a cambio gratitud y regreso de favores en ámbitos no necesariamente relacionados con la cuestión laboral.
Sin embargo “es posible también que se formen redes familiares con fines potencialmente más perniciosos, por ejemplo, influir en la producción o el sentido de las sentencias.
Destaca que “Las redes familiares jurisdiccionales merecen un escrutinio especial debido a sus potenciales efectos nocivos para los fines y la integridad del Poder Judicial”, señala el estudio.




