El Medio Maratón Atlético Universitario que la Universidad Autónoma de San Luis Potosí realizó el pasado domingo 23 de septiembre fue aprovechado por Jibrán Dalí Espriella Gutiérrez, vicepresidente de la Federación Universitaria Potosina, para hacer negocio y sacar un dinerito extra abusando de la confianza de los directivos de la Uni y los estudiantes.
Los organizadores del Medio Maratón Universitario, una de las competencias atléticas de mayor tradición en San Luis Potosí, otorgaron a la FUP un buen número de inscripciones gratuitas para ser entregadas a los estudiantes que no pudieran costearse el kit y que desearan participar en la carrera, sin embargo Jibrán Dalí decidió venderlas, abusando de la confianza de los alumnos que en mayo de 2017 le dieron su apoyo al elegirlo como su representante ante los directivos de la Universidad.
A través de redes sociales y en chats de whatsapp, Braulio Pardo, estudiante de la Facultad de Ingeniería y brazo derecho de Jibrán Dalí, ofertaba los kit deportivos a 100 pesos.
La inscripción al Medio Maratón costó 200 pesos para estudiantes de la UASLP y media superior y 250 para público en general, pero “conmigo les cuestan 100” , decía Braulio Pardo en redes sociales, aclarando “pero ya saben cómo es… de yo recojo los kits y pasan a mi casa por el kit”.
Al investigar cómo es que la FUP podía vender los kit a un precio 50% menor al anunciado por la Universidad, se descubrió que los kit ofertados por Braulio Pardo fueron cortesías destinadas a los estudiantes de bajos recursos, por lo que no debieron ser vendidos y al preguntar cómo es que un estudiante de ingeniería, es decir Braulio Pardo pudo tener acceso a esos kit de regalo, la respuesta fue simple, los organizadores del maratón los entregaron a Jibrán Dalí Espriella Gutiérrez, vicepresidente de la FUP, y este a su vez los entregó a su asistente para hacer negocio.
Se desconoce si la Universidad tomará medidas en contra de Jibrán Dalí Espriella Gutiérrez y Braulio Pardo por el abuso de confianza que cometieron en contra de la Universidad y los estudiantes, pero que oso que sus compañeros de generación, carrera y facultad se enteren que sus representantes estudiantiles salieron buenos para el dinero ajeno.




