-El exgobernador Carreras le otorgó beneficios ilegales vía “outsourcing”
-Reséndiz se quedaba con los bonos del Día de la Madre de sus afiliadas
Una extrabajadora del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras de Gobierno del Estado (SITTGE), denunció una serie de actos de corrupción cometidos presuntamente por la tesorera Francisca Reséndiz Lara en perjuicio de los propios afiliados y del gobierno del estado durante años sin que ninguna instancia oficial le audite el manejo de los recursos de origen público.
En la denuncia se pide al nuevo gobierno suspender cualquier entrega de recursos públicos a Reséndiz Lara porque “les roba su dinero a los trabajadores” y se pone el ejemplo de los bonos del Día de la Madre y del Día del Padre, y se solicita que se la haga una auditoría, y se presentará una iniciativa para que se audite a fondo a los sindicatos de la burocracia “y se detenga la manera arbitraria en que se conducen y violentan a la ciudadanía con sus plantones absurdos, estorbando las vialidades a capricho de sus millonarias líderes”.
Los hechos que expone la extrabajadora, cuya identidad nos reservamos por su temor a sufrir represalias, en su escrito de tres cuartillas, dirigido al gobierno estatal, sucedieron en el gobierno de Juan Manuel Carreras, y la denunciante era una de las tantas asistentes de Reséndiz Lara desde el 2015 y con un sueldo mensual de 6 mil pesos que era cubierto por el sindicato hasta el 2017, cuando el gobernador y la líder sindical lograron varios acuerdos que pueden configurar varios delitos.
De manera verbal, Reséndiz Lara logró que el gobernador Carreras, con dinero del erario, les pagara el sueldo a 30 afiliados al sindicato que trabajan para ella bajo el esquema de “outsourcing” 5 mil pesos al mes y para que esto fuera posible se les hizo pasar como educadoras y educadores de la Guardería CADI que tiene el sindicato en la capital, cuando carecen de los estudios y el título para ostentarse como tales en distintas materias.
Con esta movida, Reséndiz se ahorró por lo menos 150 mil pesos al mes y no le importó mermar los recursos públicos; y de manera reciente engañó a la Oficialía Mayor que realizó una inspección en la Guardería CADI de Ciudad Valles, a donde ella mandó a tres mujeres para que se hicieran pasar como educadoras en activo mientras los funcionarios de esa dependencia verificaban al personal, horario laboral y sus funciones.
Esos 30 trabajadores y trabajadoras al servicio de Reséndiz y que el gobierno carrerista les pagaba su sueldo, fueron obligados a participar en la precampaña de ella cuando quiso ser la abanderada de Morena a la gubernatura, se les sometió a jornadas de trabajo extenuantes, a trasladarse a varios municipios, a participar en plantones y en la marcha a la sede del partido en la Ciudad de México para exigir democracia, no les respetó sus derechos humanos.
Lo anterior refuerza la versión de que la sindicalista fue utilizada por Carreras para tronar la coalición de Morena con el PVEM, PT y el PANAL después de que fue registrada en el CEEPAC, azuzando a otros morenistas e increpando casi a punto de la agresión física a la presidenta del organismo Laura Fonseca Leal.
Esa imagen de Reséndiz Lara de ser una lideresa sindical virtuosa y de corte izquierdista con la que se maneja desde siempre, se cae en la denuncia de su extrabajadora, se da la gran vida en restaurantes de postín, invita a sus colaboradores a comer o cenar después de cada asamblea, las viandas y los vinos y licores corren a raudales, no le importa el costo porque el dinero proviene del erario de los potosinos.
También se refieren sus viajes al extranjero, a Europa y Latinoamérica, viajes de placer en su mayoría y algunos a congresos sindicales, donde se asume como una mujer de izquierda que ha sufrido los embates de gobiernos estatales neoliberales que no respetan los derechos de los burócratas.
En la denuncia se detalla otra irregularidad que cada año multiplicaba sus ingresos cuando solicitaba a los gobiernos anteriores que le entregaran a ella los bonos del Día de la Madre y del Día del Padre, los cuales no los recibían sus representados, solo unos cuantos, los consentidos, a la mayoría les decía que no le dieron los bonos por la falta de un documento, daba muchos pretextos.
La denunciante también revela que Reséndiz Lara tuvo el descaro de acudir a una audiencia con el actual gobernador Ricardo Gallardo Cardona acompañada de uno de sus asesores, Óscar Alejandro Martínez Álvarez, quien cobraba 70 mil pesos mensuales como director de monitoreo en el gobierno de Carreras, pero “le daba su mochada” al vocero Adrián Vázquez, quien fue reemplazado por Raúl Camacho.
Además de que Reséndiz Lara, para guardar las apariencias y no verse como lo que es, una cacique sindical, dejó el cargo de secretaria general del sindicato y se autodesignó el cargo de tesorera para seguir teniendo el control absoluto de lo más importante, los recursos que recibía del gobierno estatal y las cuotas de los afiliados, de manera formal la dirigente es Ana Verónica López Chávez, pero ella tiene prohibido hablar y participar en las conferencias de prensa, es una figura de paja y en los hechos, la “Paca”, como se le conoce de manera afectuosa, es una “usurpadora”.




