El equipo de recepción del alcalde electo Enrique Galindo debería poner especial atención en el caso de las luminarias que adquirió Xavier Nava, porque no resultaron de la calidad y duración como se prometió y es muy probable que tenga que renovar la red de alumbrado.
Vecinos de las colonias Del Valle y Polanco se han quejado ante el mismo ayuntamiento de la falta de alumbrado, varias luminarias dejaron de funcionar, su vida útil trascendería administraciones, y al principio unas cuantas fueron repuestas.
Los vecinos reclamaron porque varias calles siguieron en penumbras y la respuesta en voz baja es que no tenían más luminarias. Si esto ocurre en una zona “fifí”, no es difícil imaginar la situación que se presenta en colonias populares o periféricas.
La licitación pública nacional No. MSLP-OM-LPN-05-2020, emitida en febrero de 2020 por 50 mil luminarias y su instalación por un monto de $359,500,059.32, y fue fallada en febrero el 31 de marzo a favor de Trafficlight de México, S.A. de C.V., empresa de origen poblano y cuyo socios son Alberto Martínez Barrientos y Víctor Manuel Adrew Andrade.
Como se denunció en su momento, la licitación estuvo escriturada desde su misma elaboración a favor de Trafficlight porque las especificaciones técnicas coincidían de manera asombrosa con un modelo de la marca Phillips, las luminarias provenían de una licitación anulada en un municipio de Jalisco y se acercaba su fecha de caducidad; además de que tuvieron un sobreprecio, ya su precio normal era de $3,400 y se compraron por arriba de los $10,000.
Para evitar fugas de información y simular que todo estaba dentro del marco legal, el alcalde Nava le encargó el manejo de la licitación a su tesorero Rodrigo Portilla Díaz, quien recibió la instrucción precisa de beneficiar a Trafficlight con sus luminarias Phillips, la operación habría significado un cuantioso moche, él mismo era el encargado de recolectarlos, para el proyecto político-electoral que terminó en un fracaso en Morena.
Otro hecho grave es que fue el propio gobierno navista el que colocó las luminarias, no la empresa Trafficlight, y brota la duda si realmente se entregó el total de 50 mil, y el ahorro del consumo nunca volvió a ser tema del alcalde, no se reflejó en los pagos a la CFE.
Se hizo alarde de que las luminarias estaban compuestas de un Módulo Led, Sistema Óptico, Disipador de Temperatura y Controlador, de un chip que avisaría a una central operativa de cualquier falla para proceder a su reparación, esto nunca se demostró, los vecinos tienen que hablar en varias ocasiones para reportar la luminaria apagada, no hay nada automatizado.
El alcalde electo Enrique Galindo tendrá que darse unas vueltas por distintos puntos de la ciudad por la noche para constatar en qué condiciones está el alumbrado público, si es la quinta maravilla como se dijo en su momento o recibirá una ciudad que en los próximos meses se quedará a oscuras.




