HISTORIAS PARA PERROS CALLEJEROS
Chiapas aparece cada año en las mediciones del Consejo Nacional de Evaluaciones de la Política de Desarrollo (Coneval) como uno de los estados con mayor índice de pobreza, desde hace tiempo es el que tiene el mayor rezago social, por citar un ejemplo, este año 29.7% (624 mil personas) están en pobreza extrema. El estado depende casi en su totalidad de la extracción de materias primas y en una parte muy pequeña del turismo; padece una crisis migratoria irresoluble y conflictos militares históricos. Aún así a Manuel Velasco, quien encabezó la entidad entre 2012 y 2018, le alcanzó para convertirse en uno de los gobernadores más influyentes del país,tanto así que, por momentos llegó a ser mencionado como presidenciable.
El poder de Velasco vino en buena medida de que su partido, el Verde, gobierna pocos territorios y tiene una cantidad contada de representantes en las cámaras, lo que al ser su activo más valioso (el único gobernador verde),le dio la silla de su líder absoluto: un mandatario con influencia en el Congreso, que lo llevó a negociaciones de niveles federales, con un presupuesto de partido.En resumen, el dueño de una de las cinco fuerzas políticas más relevantes de México.
La confirmación de esta premisa está en que su sucesor Rutilio Escandón Cadenas, morenista, a la mitad de su mandato apenas ha figurado fuera de Chiapas.
A poco menos de dos meses de la toma de protesta de Ricardo Gallardo Cardona como gobernador de San Luis Potosí,todo apunta a que se ha convertido en el nuevo jerarca del Partido Verde:el día de la elección, el partido desplazó a todos sus congresistas al estado para “cuidar” el voto a favor del candidato potosino, lo que significó instalar el cuarto de guerra, el primer círculo, en nuestro territorio, la prioridad era ganar. Pero, el anuncio dado hace dos días por Karen Castrejón, dirigente nacional del Verde, ya no deja dudas de lo aquí planteado:los diputados y diputadas electas con filiación al partido estarán hoy en San Luis, ofrecerán una rueda de prensa encabezada por Gallardo en la que presentarán a quién será su coordinador o coordinadora de bancada, lo que se traduce en conocer el nombre del disciplinario, la correa de transmisión, que guiará a los legisladores en un sentido u otro.
Sería un golpe de autoridad demoledor por parte de Ricardo Gallardo, si encima nombra a un potosino o una potosina para el cargo, algo que luce poco probable considerando que si bien los seis paisanos pueden serle útiles, carecen del carisma para el encargo.
Hay enormes diferencias entre el escenario que le toca a Gallardo con relación al de Velasco, por un lado Chiapas es el séptimo estado más poblado de México, 5.8 millones de habitantes, mientras que San Luis está en el puesto 19 con 2.8 millones, lo que hace a la entienda sureña una veta de votos mucho menos atractiva. Sin embargo, el potencial económico, industrial y geográfico de San Luis Potosí y sobre todo la necesidad del presidente López Obrador de mantener a sus aliados del Verde Ecologista,hacen de Ricardo Gallardo el único gobernador con potestad total sobre un partido entero.Una línea directa a Palacio Nacional. La oportunidad es enorme para él y para nuestro estado.
¿La aprovechará o será un chasco?
¡YA!
Se entiende que frente a la derrota uno trata de rescatar cierto honor, perocuando el triunfo está convalidado por el presidente, el gobernador, tus compañeros, los empresarios y hasta la iglesia, más vale agachar la orejas y reconocer. La perseverancia fracasada siempre se convierte en terquedad.




