El gran perdedor del domingo pasado fue el gobernador Juan Manuel Carreras.
Los resultados electorales no solo representan una derrota histórica para el PRI, se reprobó además la gestión de Carreras, en lo que resta de su sexenio no se atisba un cambio importante en su forma de gobernar, ni obra pública de alto impacto, está desvigorizado, seguirá “nadando de a muertito”.
Ya dice el dicho que “un buen gobierno da votos”, en el caso de Carreras es obvio que su gestión le quitó muchos a los candidatos del PRI, además los perfiles negativos de la mayoría de éstos, fue otro factor que incidió en su derrota.
Sus criterios de selección de candidatos, parece que tenían la intención de hacerlos perder y lo logró.
También estuvo lejos de cumplirle a José Antonio Meade, apenas le consiguió 203 mil votos, incluyendo a los partidos Verde y Nueva Alianza, cuando se dijo que la meta eran 600 mil. Morena duplicó la cifra del PRI para AMLO. Anaya también sacó más votos que el PRI potosino.
Los principales municipios están en manos de la oposición, en el Congreso del Estado se las verá difícil para que le aprueben las cuentas públicas, la bancada tricolor está muy disminuida con cinco diputados electos, uno por la vía plurinominal: el aún dirigente estatal del PRI, Martín Juárez. Se le premia a pesar de no haber hecho un buen trabajo, por decir lo menos.
En diputaciones federales el desastre también es notorio. Por el distrito I quedó la priista Sara Rocha; en el distrito II, el perredista Ricardo Gallardo Cardona superó con más de 20 mil votos al priista José Luis Romero Calzada, emisario palaciego que no cumplió con su encomienda; Óscar Bautista ganó el III distrito; Morena sorprendió al llevarse el IV distrito con José Ricardo Delsol Estrada; de los distritos de la capital, la panista Josefina Salazar se lleva el V; el VI lo ganó la perredista Guadalupe Almaguer; y en VII, la situación no está definida por la escasa diferencia entre el panista Marcelino Rivera y la priista Bernarda Reyes.
Después de muchas décadas, las élites potosinas no tendrán en el Senado a un bróker a su servicio.
Se van el priista Teófilo Torres Corzo y los panistas Octavio Pedroza Gaitán y Sonia Mendoza, y llegarán la contadora Leonor Noyola de la marca gallardista, Marco Gama del PAN y el morenista Primo Dothé Mata. El empresario priista Luis Mahbub es otro de los grandes fracasos de la pasada elección. Su proyecto por la gubernatura se canceló de manera fulminante, no conectó con la gente, vive en otra dimensión.
Ya se ha especulado que Carreras puede tender puentes con el presidente ya casi electo AMLO, ni siquiera le ha llamado para felicitarlo. Sí le sobran posibles cabilderos con acceso directo a Marcelo Ebrard: Fernando Silva Nieto y Enrique Márquez.
De cualquier modo, el sexenio de Carreras ya estaba perdido, el escenario fatal del PRI este domingo solo hizo más obvia la realidad, no hay indicios de que AMLO vaya a darle un trato preferente, solo la justicia a secas al estilo juarista.

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