-Recibe consejos de los que gobernaron la ciudad como si fuera una empresa familiar
El candidato del PAN-MC a la alcaldía, Xavier Nava, concluyó su campaña electoral con la misma tónica con la que inició, con una denuncia sin ninguna prueba en contra del gobierno capitalino, al señalar que hay sobornos e intermediarios para realizar trámites diversos.
El secretario general del Ayuntamiento, Ernesto Barajas Ábrego, refutó a Nava al señalar que esas prácticas se presentaban en las administraciones anteriores que estuvieron encabezadas por militantes del PAN y el PRI, en la actual gestión se ha erradicado la corrupción y se ha implementado la firma electrónica para simplificar todos los trámites municipales.
Dejó entrever que los mismos políticos que le han brindado respaldo al candidato panista, fueron los que auspiciaron la corrupción en el gobierno capitalino.
Así transcurrió la campaña de Nava, fueron dos meses de denuncias y ataques sin fundamento, a falta de ideas y propuestas, optó por lo fácil, de su boca incontinente salieron diversas elucubraciones que estuvieron lejos de convertirse en simpatías electorales, sino que surtieron un efecto adverso.
La encuesta de DEMCO, pagada por un medio propiedad de un panista, lo redujo a un segundo lugar con apenas el 16% de intención del voto, frente a un abrumador 52.17% a favor del perredista Ricardo Gallardo Juárez.
Otro factor que en lugar de posicionarlo le hizo perder puntos, fue la estrategia de arroparse con figuras políticas elitistas ya muy gastadas y de mala fama, como los ex alcaldes panistas Mario Leal Campos, Jorge Lozano, Alejandro Zapata, Marcelo de los Santos y Octavio Pedroza, a los que se les recuerda, entre otras cosas, por haber comenzado a endeudar al municipio de manera irresponsable.
Sus gestiones dejaron muy mal sabor de boca entre los potosinos. Mario Leal Campos fue declarado ganador de la elección a través de una “concertacesión salinista” para aislar al doctor Salvador Nava Martínez, quien se mantuvo en su postura de que los partidos políticos que lo habían apoyado no participaran, porque no había condiciones para una elección democrática.
Leal traicionó al movimiento navista y ahora sin pudor el nieto del doctor Nava, lo recibe con los brazos abiertos. En el trienio de Leal hubo corrupción, habilitó a su propio hermano Benjamín como proveedor de equipo policiaco sin licitación y con sobreprecios. Otro escándalo fue el pretencioso proyecto de Uresti que incluía centros comerciales y estacionamiento, derrumbó de decenas de casas antiguas para nada, solo gastó el dinero de los potosinos en un fracaso que marcó su gestión.
A Lozano Armengol se le recuerda por haber privatizado el servicio de recolección de basura a la empresa Vigue, mediante una concesión leonina que aún afecta las arcas municipales, si se rescindiera el contrato, el municipio tendría que pagarle una cantidad exorbitante. Vigue corrompió a Lozano y a varios medios de comunicación, el principal beneficiario de este sucio negocio es el panista Carlos Medina Plascencia, ex gobernador de Guanajuato.
Zapata Perogordo es mejor recordado por el video de un hotel de Puerto Vallarta, donde aparece acompañado de “scorts” de lujo al grito de “Vamos Montana”, que como alcalde. En su periodo se privilegió a las clases altas y dio continuidad a la política de Mario Leal de reprimir a los ambulantes porque “afeaban el centro”, dijo alguna vez.
Marcelo de los Santos fue un alcalde con tintes de virrey, fueron tres años de dispendio y culto a su personalidad, no hizo nada que se recuerde porque su interés era alcanzar la gubernatura. Por nuestro sesgado sistema de justicia el fraude de UNICRER del que fue corresponsable, no fue un obstáculo para su ambición de poder político.
El último alcalde panista que ha tenido la ciudad fue hace más de una década: Octavio Pedroza Gaitán, su trienio fue mediocre y gris, le pusieron el “Presidente Chiquito” por la falta de trabajo y visión para gobernar, en el cargo aprendió hacer negocios con los moches que repitió como legislador federal.
Esos son los aliados de Xavier Nava, los ex alcaldes panistas que hundieron al Ayuntamiento en la corrupción y en el atraso mientras se enriquecían con los recursos de los potosinos.
Así no se puede prometer un cambio, nadie quiere regresar al tiempo de esos alcaldes panistas excluyentes que gobernaron la ciudad como si se tratara de una empresa familiar.




