-A la salida de una conferencia de prensa, Teresa Carrizales la encaró y le dijo que era una delincuente al igual que su marido expoliciía
Para evitar las manifestaciones de repudio de la militancia en su contra, Mónica Rangel Martínez se escondió temerosa y mandó al CEEPAC un representante para que la registrara como candidata de Morena a la gubernatura.
Al convocarse a la militancia a impedir su registro e incluso con acciones de resistencia civil, se tomó la decisión de enviar a Moisés Aarón Cedillo Rodríguez para que la registrara en su nombre pasadas las 11 de la mañana.
El registro se había programado para este viernes a la 1 de la tarde, por lo que se habían anunciado protestas desde las 11 de la mañana fuera del CEEPAC con el fin de impedir el ingreso a la ex funcionaria.
Después de su registro, la doctora Rangel apareció en el restaurante Cielo Tinto en una conferencia de prensa en la que no pudo responder a la serie de señalamientos que se le hicieron por su ausencia en el CEEPAC y a las denuncias de corrupción en su contra a su paso por la Secretaría de Salud y al abandono de su puesto en plena pandemia.
Al salir del restaurante, la encaró la abogada Teresa Carrizales quien sin más le espetó a la doctora Rangel que “era una delincuente al igual que su marido el expolicía”.




