– HOLGADO, DISPENDIOSO, Y SUMIDO EN LA CORRUPCIÓN, CARRERAS PREPARA SU SALIDA
+ VENDERÁ TERRENO DE MÁS DE DOS MILLONES DE METROS CUADRADOS
+ EN UNOS MINUTOS, DIPUTADOS LE AUTORIZAN PASAR DEUDA A LOS TRES PRÓXIMOS SEXENIOS
Por un lado, el gobernador Juan Manuel Carreras “reestructurará” la deuda para pasar la factura a los tres próximos sexenios.
Y, por el otro, se prepara a vender un terreno de más de dos millones de metros cuadrados en la zona industrial.
Así es como el mandatario prepara su salida a nueve meses de dejar el cargo.
Para proceder a ambas medidas, necesita el permiso del Congreso, y los diputados ya se apresuran a aprobarle ambas determinaciones que afectan a los potosinos en su economía.
En el primer tema, envío a los citados legisladores una iniciativa de ley para que le aprueben “reestructurar” la enorme deuda que tienen los ciudadanos potosinos, a fin de que se paga hasta en un plazo de 18 años, afectando a las tres próximas administraciones estatales.
El pretexto es el Covid, algo que el gobierno federal no ha argumentado en ningún momento para endosarles compromisos a los siguientes gobiernos.
La deuda potosina no ha dejado de crecer desde el cuatrenio de Horacio Sánchez Unzueta (1993-1997).
Para esta fecha, la entidad (o sea la población) debe ya a la banca comercial 4 mil 702 millones de pesos, eso implica que cada habitante adeuda ya mil 600 pesos.
Y no es que se los vayan a ir a cobrar a su casa, pero sí que el gobierno invertirá menos en obras de beneficio social para poder pagar lo que se debe.
En otras palabras: sus impuestos irán a parar a manos de los agiotistas y no a lo que necesita su colonia, su barrio, o su ciudad.
El término “reestructurar” significa, en estos casos, un eufemismo.
Es decir, un término edulcorado y engañoso para ocultar que al final sí se endeudará más, no porque vaya a pedir más dinero prestado, sino porque se retrasarán pagos.
Y, al diferir esas amortizaciones, suceden dos cosas: aumentan el tiempo para pagar, viviendo endrogados más tiempo; y con ello también, por supuesto, hay un incremento en lo que se destina a cubrir intereses.
¿Eso es o no más deuda? Por supuesto que sí. Y resulta peor que contraer deuda, pues no se está recibiendo nada a cambio, salvo más tiempo de plazo para pagar.
Si hablaran claro a la gente, dirían entonces que no se trata de pedir más dinero prestado, pero si de pagar más de intereses y de terminar desembolsando más al posponer abonos ya programados de lo que en la actualidad se debe.
Al no tener verdaderos diputados del pueblo, sino viles negociantes que ponen en venta el voto que depositó en ellos la ciudadanía, esa “reestructuración” ya le fue autorizada al gobernador Juan Manuel Carreras por los diputados que integran la Comisión de Gobernación, y faltaría la aprobación de la mayoría de legisladores en una sesión de pleno.
Entre los que le autorizaron en apenas 20 minutos semejante iniciativa (vía rápida, como se atiende a los patrones) estuvieron Beatriz Benavente Rodríguez (PRI), Rubén Guajardo Barrera (PAN), Paola Arreola Nieto (PT), y Martín Juárez Cordova (PRI).
Un solo voto en contra: el de Emmanuel Ramos (sin partido).
Y, por otro lado, también aprovechando el despiste de la temporada decembrina, Carreras envío al Congreso otra solicitud: que se le permita sacar a remate un lote de terreno ubicado dentro del parque industrial World Trade Center 2 (WTC), en Villa de Reyes.
Esa propiedad del estado (es decir, de todos los potosinos) tiene una superficie de dos millones 200 mil metros cuadrados.
¿Por qué en medio de la pandemia AMLO no ha querido solicitar un solo peso prestado y en cambio el gobernador potosino difiere pagos y pone en venta propiedades del estado?
Quizá sea porque en todo este tiempo que tiene Carreras en el gobierno no ha hecho ningún tipo de combate a la corrupción, como si hace el gobierno federal.
Al contrario, lo que vemos con Carreras López son grandes escándalos por robo de recursos públicos, como es el caso de lo que sucede en los Servicios de Salud.
Carreras tampoco ha bajado el sueldo de un solo burócrata, ni disminuido gastos superfluos, ni pago de publicidad a medios, ni adelgazado una nómina inflada, injustificada de burócratas en muchas dependencias, etcétera.
Esa es la forma, cómoda, derrochadora, y en la corrupción, como el gobernador potosino prepara el fin de su sexenio.




