La Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una recomendación al Sistema Educativo Estatal Regular, debido a que un colegio negó la inscripción a una alumna por ser hija de una pareja gay.
El 21 de julio de 2017, la Comisión Estatal de Derechos Humanos recibió el escrito y comparecencia de una queja en la que se refirió que una alumna de un instituto donde cursó la educación básica y el primer grado de secundaria durante el ciclo escolar 2016-2017, sufrió discriminación a causa de que su familia estaba integrada por dos personas del mismo sexo.
El 4 de julio de 2017, la quejosa acudió al instituto a realizar el pago correspondiente para la inscripción de su hija al segundo grado de secundaria, sin embargo, aproximadamente dos horas después de hacerlo, recibió la llamada de la secretaria del Instituto quien le dijo que por órdenes de la directora debería acudir a recoger el dinero de la inscripción ya que se estaba reservando el derecho de admisión, argumentando que se trataba de una institución particular.
Posteriormente, la directora del instituto citó a la niña para pedirle que hablara con sus dos mamás y les dijera que ya no la inscribieran en esa escuela, toda vez que el instituto es un colegio de corte religioso y que ahí se fomentaban valores de la “familia normal” y que, en caso de quedarse, podría ‘contagiar’ a los demás alumnos.
Derivado de lo anterior, la quejosa se presentó en las instalaciones de ese Sistema Educativo Estatal Regular para solicitar la intervención correspondiente, pues se estaba discriminando a su hija en razón del tipo de familia que conforman.
Por lo anterior, la CEDH solicitó al SEER, la implementación de Medidas Precautorias tendientes a garantizar el acceso a la educación de la niña, en un ambiente libre de violencia en donde, además, se garantizara la integridad y seguridad personal de la misma, y se colaborara efectivamente con las investigaciones iniciadas por el Órgano Interno de Control competente.




