▲ Ernesto Cordero, al acudir el lunes pasado a la PGR a interponer una denuncia contra Ricardo Anaya por presunto lavado de dinero.

La Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista de Acción Nacional (PAN) recomendó a su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que expulse sin conceder derecho de audiencia a los senadores Ernesto Cordero Arroyo y Jorge Luis Lavalle, quienes se pronunciaron públicamente en favor del candidato de la coalición Todos por México, José Antonio Meade.

Ese escándalo también abrevó de la denuncia penal contra Ricardo Anaya Cortés, candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, por el probable delito de lavado de dinero promovida por el presidente del Senado, Ernesto Cordero, y su compañero Lavalle.

El jueves por la noche, el CEN panista sesionó en privado pretendiendo eludir a la prensa. No obstante, se filtró la orden –asumida por unanimidad– para que la Comisión de Orden iniciara de inmediato el procedimiento de expulsión de Arroyo y Lavalle.

Ayer, en sigilo, Carlos Castaños –presidente del grupo de trabajo que también integran Israel Castillo, secretario, y sus correligionarios Mónica Bedolla, Ignacio Cuevas, Verónica Pérez, Belén Montaño y Liliana Carbajal– realizaron consultas y llamadas telefónicas en acatamiento de la orden del Comité Ejecutivo, para concluir con fundamento en los reglamentos y estatutos (que) es recomendable expulsar a quienes faltaron a las normas del partido y es factible resolver sin acudir a suspensión de derechos o inhabilitación, y menos otorgar el beneficio de audiencia, señaló a este diario uno de los integrantes del grupo.

La sanción tajante que recomienda la comisión a su dirigencia obedece al notable efecto negativo que se provocó a nuestro candidato presidencial, generando dudas entre el sector de votantes indecisos por los señalamientos de mentiroso y lavador de dinero endilgados injustamente a Anaya, se argumentó.

Así, corresponde ahora al CEN panista –a partir de que reciba por escrito la recomendación de la Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista– anunciar el derrotero del procedimiento de expulsión de Cordero, quien significa, para los anayistas, una piedra en el zapato por su obvia e instrínseca relación con Felipe Calderón Hinojosa.

Mientras, Lavalle advirtió en el Senado que el suyo es un proceso injusto y arbitrario de la dirigencia panista para buscar culpables de la inminente derrota de Anaya el 1º de julio.

Ernesto Ruffo, integrante del CEN blanquiazul, aseguró que la mayoría de los legisladores avalan la expulsión de Cordero y Lavalle, a quienes califican de traidores al partido y sirven, señalan, a los intereses del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su candidato presidencial, José Antonio Meade.

Lavalle envió ayer un escrito al presidente de la Comisión Anticorrupción del PAN, Luis Felipe Bravo Mena, en el que le pregunta por qué no han avanzado las investigaciones sobre los presuntos actos delictivos de Anaya y advierte que el descrédito del aspirante panista va a arrastrar también a la derrota a los candidatos panistas a gubernaturas, alcaldías y al Congreso.

En la carta a Bravo Mena, el senador Lavalle advierte que con pesar ve un partido con un dirigente nacional y un candidato a la Presidencia que mienten, traicionan y simulan ser una cosa muy diferente a su realidad.

Recalcó que ve también a militantes que prefieren mirar hacia otro lado para negar lo que está pasando en el PAN, sin importar los demás candidatos a cargo de elección popular que tienen posibilidades de triunfo, pero serán perjudicados por el descrédito de Anaya.

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