Inspectores del ayuntamiento capitalino continúan con la política de intolerancia y represión dictada por el alcalde Xavier Nava Palacios y ahora jalonearon y le tiraron sus flores a una vendedora que, con su hijo a espaldas trata de ganarse la vida en esta crisis económica causada por el Covid-19.

Con alevosía y prepotencia, los inspectores, aun no identificados si provenían de la Unidad de Gestión de Centro Histórico, o de la Dirección de Comercio, ambas dependencias del ayuntamiento navista, se jalonean con la mujer, y al arrebatarle sus flores se las tiran.
San Luis suena fuerte, a represión e intolerancia.

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