El mandatario mexicano contó que en el sexenio de Felipe Calderón, él “pensaba que no era correcto clasificar” al Gobierno como un narco-Estado, “pero luego con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí”.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esta mañana que hay procesos abiertos en contra de Luis Cárdenas Palomino, extitular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), y Ramón Eduardo Pequeño García, exjefe de la División de Inteligencia de la Policía Federal (PF), ex colaboradores de Genaro García Luna.

Durante su conferencia de prensa matutina, también aseguró que existen periodistas que conocieron y tuvieron relación con “estos personajes”, y por eso salen en su defensa en los medios. “Hay periodistas famosos actualmente que los defienden”, manifestó.

“Imagínense en qué situación estaba en el país. Llegó a hablarse de un narco-Estado”, señaló el mandatario al recordar que García Luna era el Secretario de Seguridad Pública federal con Felipe Calderón Hinojosa. “Yo en ese entonces, sinceramente, pensaba que no era correcto clasificar de esa manera al Estado mexicano, pero luego con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí” en tiempos de Calderón Hinojosa.

“Se está hablando de un narco-Estado porque estaba tomado el Gobierno. Quienes tenían a su cargo combatir a la delincuencia estaban al servicio de la delincuencia. Mandaba la delincuencia, tenía una gran influencia la delincuencia. Era la que decidía a quién perseguir y a quién proteger”, sostuvo.

Desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, López Obrador consideró que este tema debe “atenderse para que no se repita nunca jamás”, pues tiene que “haber una línea divisoria entre autoridad y delincuencia, no mezclarse, que no haya contubernio porque entonces estamos desprotegidos todos. Nos quedamos en estado de indefensión. Estamos en manos de la delincuencia”.

 

Compartir