Sin dejar de prestar atención a los pacientes, trabajadores del Hospital General del ISSSTE se manifestaron para exigir al gobierno federal que declare dicho nosocomio incompetente para atender pacientes con Covid-19 puesto no cuentan con equipo de protección y además es un hospital de más 60 años de antigüedad que nunca ha sido ampliado ni remodelado.

Tras la muerte de la enfermera Olivia Soto, quien laboraba en dicho hospital y se infectó con Covid-19 la semana pasada, médicos, enfermeras y camilleros, entre otros trabajadores alzaron ayer la voz y volvieron a reclamar por la falta de insumos médicos y de labores de desinfección en las áreas donde se atiende a pacientes con dicho virus.

Argumentaron que las deplorables condiciones de trabajo imperaban desde diciembre pasado, mucho antes de que se alcanzara a dimensionar el reto que implicaría la atención de este virus, condiciones por las que ya se había manifestado el personal, exigiéndole a la directora Rebeca Hernández que resolviera sus quejas.

“A este hospital nunca se le han hecho mejorías físicas, ni ampliaciones, no tiene insumos médicos, ahora con el coronavirus se apartó a varios compañeros que presentan un riesgo de contagio por su edad o por problemas de salud, pero no fueron reemplazados al cien por ciento, además, a los sustitutos no se les paga lo que debería ser”, denunció un médico.

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