Cuando comienza una administraciΓ³n ya sea municipal o incluso estatal, los nuevos jefes llegan a los ayuntamientos y oficinas de gobierno despidiendo gente, sin preguntar las funciones que realizan, si son productivos o ΓΊtiles para el funcionamiento de las dependencias y sin importarles las demandas laborales que los corridos interpondrΓ‘n para defender sus derechos laborales, todo esto sΓ³lo porque β€œson gente del que ya se fue”, el ejemplo mΓ‘s drΓ‘stico es el del Ayuntamiento de Santa MarΓ­a del RΓ­o.

Esta prΓ‘ctica es comΓΊn en todos los Ayuntamientos de San Luis PotosΓ­, son contados, si a caso dos o tres las administraciones municipales que no enfrentan demandas laborales, el resto tiene comprometidas las finanzas porque, para agravar la situaciΓ³n, en vez de contratar despachos de abogados eficaces y capaces, dan trabajo a amigos y compadres que de leyes no saben nada, lo que los lleva a perder los juicios.

El caso del embargo por laudo laboral de 11 millones de pesos al Ayuntamiento de Santa MarΓ­a del RΓ­o deberΓ­a de servir de escarmiento y para encender las luces de alarma de toda la administraciΓ³n pΓΊblica, en vez de estar buscando culpables en el Tribunal Estatal de ConciliaciΓ³n y Arbitraje, pues mΓ‘s del 90% de los Ayuntamientos pueden correr la misma suerte.

La demanda laboral que terminΓ³ en embargo por 11 millones de pesos iniciΓ³ en 2006, cuando el ex trabajador Gustavo N. fue despedido sin justificaciΓ³n, demandΓ³ al Ayuntamiento y ganΓ³.

En 2012 el entonces alcalde Pascual MartΓ­nez, quien fue apresado por ejercicio indebido de las funciones pΓΊblicas, lo acusaban de realizar diversas acciones que comprometieron los recursos municipales sin la autorizaciΓ³n del Cabildo. Entre estas acciones se encuentra la firma de un convenio con el ex trabajador del Ayuntamiento, Gustavo N. con quien se comprometiΓ³ a pagar el laudo laboral y por cada dΓ­a que no pagara, habrΓ­a una sanciΓ³n de 5 mil pesos.

El alcalde no pagΓ³, se terminΓ³ su periodo constitucional y se fue. En agosto de 2014 fue aprehendido, pero entre los cargos se incluΓ­a un convenio para el pago de un laudo laboral en tres parcialidades, excediendo su mandato, pero no se contemplΓ³ el convenio que firmΓ³, aconsejado por su compadre, a quien contratΓ³ como asesor legal, para pagar 5 mil pesos por cada dΓ­a que el Ayuntamiento no pagara al ex trabajador.

Los hermanos Reyna, Pedro e Israel, quienes sucedieron en el cargo a Pascual MartΓ­nez, conocieron del convenio, pero asesorados por sus amigos, que contrataron como asesores legales, se negaron a cumplir con el convenio que Pascual MartΓ­nez hizo a nombre del Ayuntamiento de Santa MarΓ­a del RΓ­o.

Las Leyes mexicanas, aunque lentas, tienen plazos que se cumplen. En 2019 se dio aviso al Ayuntamiento de Santa MarΓ­a que habΓ­a perdido todo los recursos y debΓ­a pagar el laudo laboral al ex trabajador Gustavo N., quien casi 8 aΓ±os despuΓ©s de haber ganado el juicio, ahora se le debΓ­an 11 millones de pesos, gracias a la torpeza de los compadres-abogados contratados por los alcaldes Pascual MartΓ­nez, Pedro Reyna e Israel Reyna.

Israel Reyna, que se cree mΓ‘s listo que las leyes, se negΓ³ a pagar el laudo, por lo que el siguiente procedimiento fue el embargo y transfiriΓ³ el dinero de las participaciones federales a cuentas de gasto municipal, lo que para empezar estΓ‘ prohibido, pues eso serΓ­a triangular los recursos.

El alcalde Isael Reyna y su asesor externo y compadre, ocultaron las cuentas del Ayuntamiento, bien listillos ellos, pensando que Gobierno del Estado les ayudarΓ­a a no pagar ese laudo laboral por 11 millones de pesos, ademΓ‘s lloriquearon con los diputados del PRI, quienes en vez de sancionarlo, como marca la Ley, se convirtieron en solapadores.

Ahora que el embargo por 11 millones de pesos fue ejecutado, Israel Reyna anda llorando por los rincones, llora ante el Gobernador y el secretario general de Gobierno, llora ante los diputados, llora ante Derechos Humanos, llora y llora.

Lo que el alcalde no ha explicado es por quΓ© en su primer periodo como alcalde de Santa MarΓ­a del RΓ­o no pagΓ³ el laudo laboral, dejΓ³ que cada dΓ­a se sumaran 5 mil pesos llegando a si a los 11 millones.

La gente de Santa MarΓ­a del RΓ­o conoce del caso, sabe cΓ³mo ocurriΓ³ y culpa a los alcaldes por esta deuda de 11 millones, para ellos no hay diferencia pues se quejan de que de todas maneras en el pueblo no hay obra incluso han llegado a decir que β€œsi el alcalde anda de llorΓ³n, es porque se va a llevar menos dinero a su bolsa”.

El caso de Santa MarΓ­a del RΓ­o deberΓ­a de servir de ejemplo, encender las alarmas en los Ayuntamientos y en el Congreso del Estado, los diputados ya deberΓ­an estar trabajando en poner candados para evitar que los alcaldes despidan a los trabajadores sin justificaciΓ³n y que estΓ©n obligados a pagar los laudos laborales, en vez de seguir el lloriqueo colectivo al que se han sumado Mexquitic, Villa de Ramos y otros mΓ‘s.

 

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