Ray Donovan, agente especial encargado de la oficina de la Administración para el Control de Drogas​ (DEA, por sus siglas en inglés), en Nueva York, exhibe como si fuera un trofeo, la playera que el capo sinaloense Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, llevaba puesta cuando fue extraditado a Estados Unidos.

Según una entrevista que el agente especial de la DEA le concedió a Laura Bonilla, corresponsal de la agencia francesa AFP en la ciudad estadounidense de Nueva York, atrapar a “El Chapo”, se convirtió en la obsesión personal de Donovan.

En su despacho en Chelsea, en Massachusetts, enmarcada como un trofeo, tiene la camiseta color beige con el número de preso 3912, que el ex líder del Cártel de Sinaloa llevaba puesta cuando fue extraditado a Estados Unidos, el 19 de enero de 2017, el último día de mandato de Barack Obama.

Según Donovan, desde hace siete años comenzó a estudiar a fondo al entonces jefe del Cártel de Sinaloa, Y “con la ayuda de un gran equipo”, logró identificar a sus proveedores y socios, a sus sicarios, abogados y amantes, información que condujo a sus capturas en 2014 y 2016, supervisadas por dicho agente especial.

“La sentencia del Chapo a cadena perpetuay su encarcelamiento en una prisión en medio del desierto montañoso de Colorado completa el círculo”, le dijo Donovan a la agencia AFP.

“Capturar al Chapo y procesarlo en Estados Unidos […] es hacer justicia, pero no solo para nosotros, sino para México […] Creo que no mucha gente creía que lo atraparíamos, porque existía este mito de que era casi intocable”, abundó el agente especial de la DEA.

En febrero de 2014, como jefe de la división de operaciones especiales de la DEA en Virginia, Donovan supervisó una operación que condujo al arresto del capo sinaloense, de 62 años de edad, en Mazatlán, Sinaloa, estado natal del Chapo.

Sin embargo, el Chapo se escapó el 11 de julio del 2015, del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) no. 1, El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, por un túnel de 1.5 kilómetros, construido hasta la regadera de su celda, por donde huyó en una motocicleta sobre rieles.

“Nos sentimos muy derrotados”, contó Donovan. Pero las autoridades estadounidenses tenían “tanta información” sobre el capo que éste fue recapturado por marinons mexicanos en Los Mochis, Sinaloa, en enero de 2016.

“Son la joya de la corona. Son héroes nacionales mexicanos, porque hicieron el último sacrificio. Si no fuera por ellos, su alianza, su voluntad de colaborar con nosotros, el Chapo no estaría en Colorado hoy. Su compromiso llevó a su captura no solo una vez, sino dos”, destacó Donovan.

Atrapar al Chapo requirió el esfuerzo coordinado de 22 agencias estadounidenses y México, de cientos de personas que “dejaron atrás sus egos” con un objetivo común: arrestar al capo acusado de traficar o intentar traficar más de mil 250 toneladas de droga a Estados Unidos durante 25 años, según Donovan.

Además, el agente especial de la DEA, indicó que el Chapo también “fue muy influyente en exponer a Estados Unidos al fentanilo, combinando fentanilo a la heroína para hacerla más adictiva”, una de las variables que llevó a la actual epidemia de opiáceos.

Según Donovan, las pruebas de la culpabilidad del Chapo son tan “abrumadoras” que, si el Gobierno de EE.UU. las presentaba todas, el proceso “hubiese demorado ocho meses”, en vez de tres.

“Ciertamente vale la pena perseguir a un criminal que causó tanta devastación como el Chapo y que ordenó el asesinato, secuestro y tortura de decenas de personas”, apuntó Donovan, aunque el cartel de Sinaloa sigue activo y controla la distribución de droga en el país, dijo el agente especial de la DEA.

“Si hay algo que los capos del narcotráfico temen más que nada, es el sistema judicial estadounidense. Así que si podemos hacer esto una y otra vez, tal vez cambiemos lo que sucede en México […] Como con Colombia, la extradición es el camino a seguir”, opinó Donovan.

Además, el agente especial de la DEA aseguró que la operación impuso un modelo de colaboración para capturar a otros narcotraficantes alrededor del mundo.

Según lo que le dijo a AFP, el nuevo blanco de Donovan es ahora “RCQ”, el capo sinaloense Rafael Caro Quintero, cofundador del Cártel de Guadalajara, quien en 1985 ordenó el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena, en México tras torturarlo durante varios días.

Caro Quintero es uno de los 10 hombres más buscados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que ofrece por el capo sinaloense una recompensa de 20 millones de dólares.

“Hasta que RCQ sea atrapado no vamos a parar. Es el número uno. Es nuestra prioridad […] Para nosotros es personal […] Si atrapamos al Chapo, ciertamente podemos capturar a RCQ”, ello porque Guzmán Loera “tenía muchos más recursos a su disposición” que Caro Quintero, afirmó Donovan.

Sin embargo, el agente especial de la DEA no quiso decirle a AFP si Caro Quintero sigue traficando droga, pero sí cree que está escondido en México.

“La captura del Chapo ha hecho avanzar la ‘guerra contra las drogas’ impulsada por Estados Unidos?”, Le preguntó la reportera de AFP al agente especial de la DEA.

“En la DEA no vemos una guerra contra las drogas, vemos crímenes federales, están quebrando la ley, el código penal estadounidense […] Pero en México es diferente, ahí las guerras son reales. Un cartel, una organización contra la otra, por la ruta hacia Estados Unidos”, respondió Donovan.

 

Compartir