Mientras el municipio de Tamasopo está sumido en el olvido, la basura y la falta de gobierno de la alcaldesa Rosy Chavira, sus funcionarios municipales retozan su amor en la playa, claro a cargo del erario público municipal.

Resulta ser que Yadira Méndez, secretaria general del Ayuntamiento, a la que, por cierto, no se le conoce trabajo alguno, pasea su amor por la capital potosina, restaurantes fifís, centros comerciales y hasta en la playita porque en el mar la vida es más sabrosa.

 

Yadira Méndez, se lleva a su sugar baby, Santiago Castro, quien cobra como director de Turismo en Tamasopo, a pasear por todos lados, mientras el pueblo está en el olvido total.

Yadira Méndez y Santiago Castro se pasean de lo lindo por todos lados. En Tamasopo sólo se les ve de vez en cuando, el resto del tiempo están en la capital, comiendo en restaurantes fifís, lo lleva de compras a tiendas exclusivas, a centros nocturnos, a la playa, a todos los lugares donde el bombón quiere ir.

 

Yadira, enamorada, le cumple los caprichos al niño. Le toma fotos para inmortalizar su galanura y juventud. Le compró un anillo de oro en forma de calavera. Lo llevó a la playa y lo montó en un caballo para que luzca grande, viril, potente, impotente, digo, imponente.

Tamasopo se hunde en el olvido, pero Rosy Chavira sueña con una curul en el Congreso del Estado y sus funcionarios pasean su amor con dinero del pueblo. Con dinero ajeno cualquiera es bello.

 

Por cierto, la página web del Ayuntamiento de Tamasopo sigue sin funcionar, el ingeniero también anda de vacaciones.

Ante tantos fallos y la ingobernabilidad de la alcaldesa perredista, Rosy Chavira ha optado por el silencio en vez de enfrentar las crisis y el reclamo de la población.

 

 

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