Este martes se volvió a morir pero de vergüenza el doctor Salvador Nava, promotor de la resistencia civil contra autoridades abusivas y corruptas, al ver a su hijo Luis Nava Calvillo en el traicionero papel de gato de Carlos López Medina; y ver también a su nieto Xavier Nava Palacios convertido en el alcalde de los poderosos y recurriendo a golpeadores para tratar de impedir que se manifestarán con libertad y de manera pacífica activistas y comuneros de San Juan de Guadalupe en el Centro de las Artes.

El alcalde Nava, deshonrando el legado familiar, litiga en la SCJN el “derecho” para rematar el patrimonio municipal sin mayor filtro que su ambición de poder y dinero, esa es la negación absoluta de la esencia del navismo.

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