Quienes hacen las leyes y están obligados a respetarlas en un primer lugar, los diputados, fueron quienes la violaron al darle trabajo a Marcelina Oviedo como Oficial Mayor, violando el Reglamento del mismo Congreso.

Múltiples voces se lo dijeron a la interfecta en su momento, y también se les reclamó a los legisladores desde diversas instancias. Hicieron caso omiso, y fue impuesta por el integrante de MORENA, Edson Quintanar, presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura.

A su vez, a este diputado con mamitis se lo habían impuesto desde su partido, el presidente del mismo, Sergio Serrano, quien ahora es de los más indignados con el inminente despido que están haciendo de la funcionaria espuria.

Ninguno de los representantes del partido de Andrés Manuel López Obrador objetó de manera pública tal nombramiento, ni siquiera porque el imberbe Edson los traiciono quitando el nombre de quien habían consensuado ocuparía tal puesto, y poniendo en su lugar el de Oviedo.

Tampoco se opusieron de manera terminante ninguno de los demás miembros de las otras bancadas partidistas, a pesar de la evidente violación a la ley que tal nombramiento acarreaba, y que fue objeto, según algunos, de una demanda penal.

El pretendido delito de tal denuncia: usurpación de funciones; ocupar un puesto de manera falsa, al no cumplir con los requisitos que se piden para el mismo. En este caso, para ser oficial mayor del Congreso, el Reglamento Interior exige cédula profesional relacionada con la función a desempeñar, y tres años de experiencia en el cargo.

Sin cumplir con ninguno de los requisitos (ella es ingeniera agrónoma), la señora decidió abusar y hacer uso de tráfico de influencias, cometiendo el citado ilícito, y además arrebatando la posibilidad de tal trabajo a alguien calificado.

A esas faltas, y luego de su despido, Oviedo suma ahora una serie de falsedades que ya fueron desmentidas, entre otros, por el analista Oswaldo Ríos, como su afirmación de que la despiden porque es buena administradora y logró ahorrar 15 millones al Congreso.

Sobre esto, Ríos Medrano, aclara que más del 95 por ciento de esos recursos pertenecen al fondo de gestoría, que no se utiliza desde la anterior legislatura, más lo que se acumuló en la actual. Es decir, que Marcelina nada tuvo que ver en eso, remarca el especialista.

Desmiente también que la vayan a correr porque se opuso a que en el Congreso se cometieran actos de corrupción, ya que: “Durante más de cinco meses que ejerció el cargo no existe un solo antecedente de denuncia pública de la ingeniera agrónoma”.

El despido formar de la señalada mujer parece se concretará este jueves 7 de marzo en sesión del Congreso, luego de que ella estuvo violando la ley de manera continuada desde el 14 de septiembre del 2018.

Los responsables de tales hechos son todos los diputados, quienes demostraron, al avalar el dichoso nombramiento, que no respetan la ley penal, y ni su propio Reglamento Interno.

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