Una de las más graves problemáticas que enfrentan los municipios potosinos es la falta de un lugar adecuado para la disposición final de los desechos domésticos, ya que solo el relleno sanitario de la ciudad capital cumple con la normatividad correspondiente. El resto de las demarcaciones utilizan tiraderos clandestinos.

Aunque las distintas autoridades han realizado su esfuerzo para tratar de mantener bajo control la proliferación de basureros, la existencia de 20 mil lotes baldíos tan solo en la capital potosina, hace muy difícil impedir que se conviertan en tiraderos a cielo abierto.

A pesar de que esto es un hecho y que se ha comprobado la existencia de estos tiraderos clandestinos, desde hace mucho tiempo, las distintas administraciones no han logrado concientizar a la población y tampoco se ha tenido el apoyo de las autoridades locales que a pesar de las amenazas de multas y sanciones, siguen llevando sus desechos a los tiraderos a cielo abierto.

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