#CirculoRojo #SLP #ElInteresTienePies #LosFifis – La Dirección de Comercio Municipal del Ayuntamiento de San Luis Potosí incurrió en diversos actos de corrupción al expedir casi 800 permisos a vendedores de pirotecnia sin cumplir los requisitos establecidos y sin brindar la capacitación para prevenir accidentes, además de brincarse los protocolos de la SEDENA.

Con cifras contradictorias sobre el número de permisos expedidos, el director de Comercio, Gabriel Andrade Córdova, trató de minimizar la serie de daños ocasionados la última noche del 2018 con los incendios registrados en la ciudad y la explosión de un puesto de cohetes en la avenida Hernán Cortés.

Si en la administración pasada se otorgaban un promedio de 800 permisos, la de Xavier Nava la duplicó pero sin tener un número preciso porque se perdió el control de este comercio.

Con diversos pretextos Andrade Córdova trato de ocultar las irregularidades en que incurrió al manejar varias cifras de permisos expedidos, en una conferencia de prensa de este miércoles manejó un dato final: 782 permisos.

En la anarquía que impero el 31 de diciembre pasado, el funcionario contó con la complicidad de los directores de Ecología, Protección Civil y la Seguridad Pública Municipal.

De acuerdo a testimonios de algunos vendedores de cuetes, lo que pasó en esta temporada decembrina fue el afán recaudatorio del alcalde Nava y la corrupción de José Pérez Guillén, subdirector de Comercio, y quien tiene el control de la dependencia, Andrade Córdova es solo una mera fachada.

En esta ocasión la venta de pirotecnia se relajó al máximo por criterios económicos y políticos, Pérez Guillén a través de inspectores toleró a vendedores sin permisos a cambio de una “mordida”,  y el alcalde Nava pactó desde la campaña electoral con diversos líderes de ambulantes para que votaran por él a cambio de un trato preferencial en fechas de venta de diversos productos.

El Centro Histórico se vio invadido de cientos de vendedores, así como diversos puntos de la ciudad, si bien la mayoría de los comerciantes tenían extinguidores pero en realidad ninguno funcionaba.

La explosión del puesto ubicado en avenida Hernán Cortés y Prolongación Muñoz, lo atribuyeron los funcionarios municipales a un corto circuito al tratar de colocar un “diablito”, lo que evidenció que no hubo capacitación a los vendedores ni la advertencia de que no se colgarán de la energía eléctrica.

Desde la tarde del 31 de diciembre un ciudadano grabó un video que envió al portal de El Universal San Luis de los puestos ubicados alrededor del templo de la Santa Cruz, entre coches estacionados y sin ninguna medida reglamentaria.

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