Por Jacobo Vázquez

El junior Xavier Nava Palacios sigue en campaña: ahora propone que los patios del palacio municipal se conviertan en plataforma de debates entre los integrantes de la administración anterior y la actual que él preside.

Los ciudadanos lo ven metido en pleitos políticos, y por eso le empiezan a demandar que se deje de circos, que presente las demandas, y ya se dedique a hacer su chamba.

Le recuerdan que su labor consiste en dar servicios públicos eficientes, seguridad pública, transparencia, y en manejar con honestidad el presupuesto municipal.

Pero además el presidente municipal parece no percibir que alienta todos los días guerritas mediáticas que no podrá ganar.

Al ejercer el poder, está condenado a cometer errores por los que puede ser cuestionado de manera permanente, como ya estamos viendo.

En tanto, los ataques que él lanza a sus adversarios son en su mayoría cartuchos quemados.

Balas de salva sobre todo cuando, en sus afanes acusatorios, distorsiona la verdad ocultando datos, como incurrió al dar a conocer la deuda pública del Ayuntamiento, achacándola a la anterior administración, y ocultando que la misma fue generado en realidad en trienios anteriores.

Pero, además, esas andanzas de fiscal le están resultando contraproducentes, porque los de enfrente le corrigen o le desmienten información, y porque está cayendo en los mismos vicios que tanto criticó.

Por eso, muy pronto de impugnador pasó a impugnado.

Esa propuesta que hace retando a un debate público a la anterior administración gallardista fue su manera de responder a las acusaciones que en un mes de gestión acumula en su contra.

En sus primeros días en el cargo, a Nava lo acusan de nepotismo por nombrar a primos hermanos en la oficialía mayor y la tesorería. Instancias donde se hacen las compras y el manejo del dinero.

El plato para hacer negocios en familia vía la corrupción está servido.

Se le acusa también de caer en prácticas que fueron muy cuestionadas en la anterior administración, como la compra de medicamentos sin las licitaciones y transparencia debidas. Lo mismo en otros tipos de adquisiciones como es el cuantioso desembolso para gasolina.

Pero en vez de aclarar y desmentir esos y otros puntos, informando con atingencia sobre la marcha del Ayuntamiento, se dedica a lanzar ataques a los que fueron sus antiguos socios políticos, quienes por cierto lo llevaron a una diputación federal.

El Ayuntamiento de la capital no es una zona de debates para que los políticos se acusen unos a otros de corrupción o de incompetencia, sino una entidad administrativa y de gobierno.

A Nava Palacios lo que le corresponde es dejar que las instancias jurídicas del municipio presenten las denuncias que consideren convenientes, pero no prejuzgar ni tomar de bandera política actos que deben sancionar las autoridades.

En esa dinámica de desgaste, se la pasa dando a conocer supuestos malos manejos de la anterior administración en vez de las acciones propias para la solución de los problemas y necesidades más importantes que enfrentan los ciudadanos.

Esta engañosa estrategia comienza a revertirse, y en estos días los empresarios le mandaron decir que sí quieren denuncias de corruptelas anteriores, pero que sea parejo y no agarre como consigna solo a sus enemigos políticos.

Porque a muchos no se les ha olvidado las múltiples anomalías de las administraciones municipales de Victoria Labastida y Mario García Valdez.

Sobre todo, los de la Iniciativa Privada le indican que, si bien debe dar a conocer lo que otras administraciones hicieron mal, su función principal no es esa, sino la de ser un buen presidente municipal que atienda las solicitudes de sus gobernados.

Tal reacción de algunos miembros de la IP puede ser una señal de que a muchos potosinos les empieza a cansar esta politiquería del neonavismo fifí.

Sobre todo, cuando ven que al mismo tiempo los viejos problemas de limpieza, alumbrado, vigilancia, ambulantaje, e inseguridad, sigan igual o peor que antes.

A Nava no le llegó el mensaje de los empresarios, y en lugar de dar acuse de recibo propuso convertir los patios del palacio municipal en escenario de más farsas mediáticas.

Este presidente municipal fifí parece desgastarse al mismo ritmo de ya saben ustedes quién…

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