Al menos 29 municipios que celebrarán comicios el próximo año tienen un alto endeudamiento de corto plazo que deberán saldar tres meses antes de concluir su Gobierno.

Ante la caída en las transferencias federales, una lenta recuperación económica y mayores gastos por las elecciones, se prevé que la deuda de corto plazo se agrave, según especialistas.

Según el Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda, en el segundo trimestre de 2019 los municipios con deuda de corto plazo en observación, con pasivos superiores a 15 por ciento de sus ingresos, fueron 8, y en el mismo lapso de este año, 19. Los de corto plazo elevado (más de 25 por ciento) pasaron de 8 a 10.

Entre los municipios con deuda de corto plazo elevado respecto a su nivel de ingresos destacan Chilpancingo, Guerrero; Cuautla, Morelos; Capulhuac, Estados de México; Salinas Victoria, Nuevo León, y Matehuala, San Luis Potosí.

Además, en observación están Naucalpan de Juárez, Edomex; Nogales, Sonora; Isla Mujeres, Quintana Roo, y Tampico, Tamaulipas.

Según Ricardo Gallegos, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas y Deuda Soberana en HR Ratings, la verdadera presión crediticia para los municipios se dará en 2021 cuando se cobre predio en plena crisis y no existan fondos de estabilización.

“Creemos que los mayores efectos de una economía con efectos recesivos y seria generación de ingresos propios e ingresos tributarios que no crezcan, como se estima en el Presupuesto, se darán en 2021 y 2022”, dijo.

Los municipios tendrán presiones de aumentar sus pasivos con proveedores para liberar recursos ante la presión financiera de 2021 y la incapacidad de contratar deuda a corto plazo con los bancos por el periodo electoral.

Aunque la Ley de Disciplina Financiera establece que la deuda bancaria a corto plazo se debe saldar tres meses antes del final de una gestión, no hay multas administrativas por pasivos circulantes o con proveedores que se hereden a administraciones subsecuentes, por lo que habrá una presión de financiar el déficit con estos instrumentos, dijo.

Según Fitch, la adaptabilidad de los ingresos es la característica más débil de los municipios mexicanos, pues en un contexto internacional, los gobiernos subnacionales en México presentan una capacidad baja de recaudación local y una autonomía fiscal limitada, lo que dificulta compensar una caída en ingresos federales mediante un esfuerzo recaudatorio mayor.

En este contexto, aquellos municipios con baja flexibilidad de incrementar ingresos, se verán más presionados para incrementar deuda de corto plazo, según evaluaciones crediticias a municipios.

Ante este reto algunos estados tienen programas de apoyo a sus municipios. La Secretaría de Finanzas del Edomex dijo a Grupo REFORMA que hay 2 mil 500 millones del Fondo Estatal de Fortalecimiento Municipal para sanear finanzas municipales para reducir el riesgo de incumplimiento de pagos.

Municipios como Chilpancingo, Cuautla, Naucalpan, Isla Mujeres o Salinas Victoria fueron contactados, pero Grupo REFORMA no obtuvo respuesta.

A junio, 384 municipios enfrentan deuda con proveedores desde un millón de pesos que suman 19 mil 114 millones de pesos. En el caso de deuda bancaria a corto plazo, 35 tienen este tipo de compromisos por 564 millones de pesos.

En 2021, todos los municipios del País renuevan dirigentes, con excepción de aquellos localizados en Durango e Hidalgo.

 

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